Buque Hespérides
Buque Hespérides en la Antártida

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) asisten durante estos días, a bordo del buque de investigación oceanográfica Hespérides, a la fragmentación y desprendimiento progresivo de los 14.000 kilómetros cuadrados de la plataforma de hielo Wilkins en la península antártica, que se hallan cuarteados por completo. Incluso la lengua de hielo que une la placa con la península se ha agrietado y cerca de un 25% de toda la plataforma ya se ha desprendido y fragmentado como consecuencia del calentamiento global, según los científicos. Los gigantescos icebergs en los que se ha descompuesto la parte desprendida comienzan a dispersarse por el Océano Austral.

Dos veces el tamaño del País Vasco

El equipo de investigadores del CSIC se encuentra analizando, desde el pasado domingo, el impacto del colapso sobre el ecosistema del Mar de Belinghausen (al oeste de la península antártica). Los 14.000 kilómetros cuadrados de la superficie de hielo cuarteada equivale a cerca de dos veces el tamaño de Euskadi.

El BIO Hespérides ha sido el primer buque en llegar a la zona y el primero en alcanzar en tan poco tiempo el lugar donde se ha producido el desprendimiento de la placa para investigar el impacto. El equipo científico, que trabaja en el marco del proyecto ATOS, con el que España cierra su participación en el Año Polar Internacional, ha presenciado asimismo durante estos días cómo el frente de hielo del Mar de Belinghausen retrocedía (se fundía) 550 kilómetros en dos semanas. Los científicos señalan que las temperaturas del agua son extraordinariamente cálidas en esta zona.

Incremento de la producción biológica

El investigador del CSIC y jefe científico de la campaña ATOS, Jordi Dachs, avanza algunas de las consecuencias inmediatas del desprendimiento en el ecosistema local: “Estamos constatando evidencias de una producción biológica muy elevada en la zona donde se están recibiendo los hielos liberados. Por un lado, la presencia de fauna es muy abundante, con la mayor concentración de ballenas yubarta y focas leopardo que hemos encontrado hasta el momento. Además hemos detectado concentraciones muy bajas de CO2 en el agua marina, lo que sugiere que el aumento de penetración de la luz y los materiales que liberan los icebergs al fundirse fertilizan el océano”.

Icebergs de 200 metros de altura

Asimismo, según los investigadores, el desprendimiento y fragmentación del enorme sector helado producirá el consecuente aumento del nivel del mar. El comandante del BIO Hespérides y capitán de fragata, Pedro Luis de la Puente, comenta: “La navegación en estas aguas requiere de extrema prudencia, pues al estar cubiertas de una plataforma de hielo no han sido suficientemente sondadas y no existe información fiable sobre la topografía del fondo, que según nuestros datos se sitúa entre 150 y 300 metros en la zona en la que estamos trabajando. Estamos encontrando enormes icebergs desprendidos de la plataforma Wilkins, algunos de ellos varados, lo que indica que seguramente superan los 200 metros de altura”.

Aumento de medio grado de temperatura cada 10 años

La plataforma Wilkins es una gran superficie de hielo sobre el mar de forma permanente al suroeste de la península antártica, a una distancia de unos 1.600 kilómetros del continente sudamericano. En los últimos 50 años, la península antártica ha experimentado el mayor aumento de temperatura registrado en el planeta: 0,5 grados centígrados por década.

Pérdida dramática de hielo

El investigador del CSIC y coordinador del proyecto ATOS, Carlos Duarte, afirma desde el Hespérides: “El Año Polar Internacional que ahora se cierra (de marzo de 2007 a marzo de 2009), ha visto, la mayor pérdida de hielo documentada hasta el momento, tanto en el Ártico, donde se perdió una importantísima cantidad de hielo en 2007, como en la Antártida, donde estamos asistiendo a una pérdida dramática de hielo”.

“Todos los que hemos compartido estas experiencias a bordo del buque Hespérides, científicos y dotación de la Armada, estamos fuertemente impactados por lo que hemos visto en estos dos años y acabamos nuestra participación en el Año Polar Internacional con un empeño en comunicar a la sociedad nuestros resultados científicos, pero también nuestras experiencias personales para que compartan nuestra preocupación y puedan así comprometerse con la reacción necesaria”, expresa Duarte.

Además de los investigadores del CSIC, la campaña ATOS, financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, cuenta con la participación de investigadores británicos, de la Universidad de Lancaster, portugueses, de la Universidad del Algarve, canadienses, de la Universidad de Québec y estadounidenses, de la Universidad de Harvard.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de