Ola de calor en el Polo Norte

 

Con temperaturas hasta 25 grados por encima de la media, el termómetro ha superado el punto de congelación en la estación meteorológica más septentrional del mundo, en el norte de Groenlandia. Estas temperaturas sin precedentes están provocando que el casquete polar se estanque o incluso se funda en algunas zonas. Estamos ante el deshielo más rápido de (al menos) los últimos 1.500 años.

Hace dos semanas ya vimos cómo, por primera vez, un barco de mercancías cruzaba la costa ártica de Rusia sin la escolta de un rompehielos. ¿Y qué transportaba? Efectivamente: combustibles fósiles (gas, en este caso).

La ola de calor se debe a la entrada de aire templado desde el sur. El calentamiento de la zona ha hecho que la corriente en chorro polar (una masa de aire que se mueve a altas velocidades alrededor del polo) se debilite, permitiendo la entrada de vientos calientes desde latitudes meridionales.

Europa ratifica el gas

La comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo (ITRE) ratificó su apoyo a la lista de Proyectos de Interés Común (PIC), que incluye numerosos proyectos gasísticos. Un total de 44 eurodiputados de la comisión votaron en contra, por solo 15 a favor, de una objeción a la lista que hubiese obligado a la Comisión Europea a reescribirla. La objeción aún puede ser presentada ante el plenario del Europarlamento.

En caso de que sea aprobada, proyectos como el Corredor Sur de Gas o el STEP/MidCat (un gasoducto de interconexión entre España y Francia) tendrán vía libre para la obtención de fondos públicos europeos y para una tramitación burocrática y medioambiental simplificada. En la lista también se incluyen numerosos proyectos de interconexión eléctrica, lo que, según el ecologista francés Antoine Simon, ha llevado a muchos miembros de la comisión a apoyarla ante la imposibilidad de rechazar elementos concretos.

La Comisión Europea ha desarrollado su estrategia de transición energética alrededor del uso del gas natural, a pesar de las denuncias de varias ONGs, que advierten de su riesgo climático y financiero.