Tras maratónicas negociaciones, los 194 Estados parte de la Convención Marco acordaron el lanzamiento de un protocolo que se aplicaría a todos los miembros, un segundo período de compromiso para el actual Protocolo de Kyoto y la puesta en marcha del Fondo Climático Verde.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, acogió con beneplácito las decisiones adoptadas por la Conferencia sobre el Cambio Climático de Durban y afirmó que definirán la forma en que la comunidad internacional afrontará ese fenómeno en los próximos años.

Ban afirmó en un comunicado que esas medidas, que se conocerán como la Plataforma de Durban, son esenciales para estimular una mayor acción y elevar el nivel de ambición y movilización de recursos para responder a los actuales desafíos.

Subrayó que la extensión de Protocolo de Kyoto aumentará la seguridad para el mercado de carbono y ofrecerá incentivos adicionales para nuevas inversiones en tecnología y la infraestructura necesaria para luchar contra el cambio climático.

Decepción por los resultados

Las principales ONGs ecologistas consideran un fracaso los acuerdos alcanzados. Amigos de la Tierra considera que un acuerdo que garantizase la seguridad frente a los efectos más graves del cambio climático debería haber contemplado: la adopción de un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto para los países del Anexo I; la reducción de un 40% de las emisiones de CO2 respecto a 1990 para los países industrializados por su responsabilidad histórica en la crisis climática; el rechazo a los nuevos mecanismos de mercado de carbono, por tratarse de falsas soluciones, y un fondo de financiación de al menos 200.000 millones de dólares para los países empobrecidos.

Por otro lado, el fondo verde para el clima ha acabado sin financiación, y los planes para expandir los destructivos mercados de carbono siguen adelante. Mientras, millones de personas en La Tierra están enfrentándose cómo pueden a los impactos devastadores del cambio climático, y los responsables que realmente pueden evitarlo, permiten que la gente siga sufriendo y que las consecuencias sean mucho peores para muchas más personas.

Greenpeace lamenta que, pese a los esfuerzos de algunos gobiernos por hacer avanzar la negociación, otros hayan llegado a Durban con el mandato de seguir favoreciendo al sector de los combustibles fósiles y a la industria más contaminante. Para Greenpeace, esta ha sido una nueva muestra de cómo algunos países anteponen los intereses de una minoría frente al clima y a la economía de todos.

Según el análisis de Greenpeace, EEUU ha logrado mantener en el texto dos de los elementos más negativos que han marcado su posición en esta negociación:

  1. una cláusula que no deja cerrada la forma legal del acuerdo y que, entre sus opciones, contempla una con escasa vinculación legal;
  2. la previsión de que, a pesar de que este acuerdo se firme antes, su entrada en vigor se retrase hasta 2020.

Greenpeace considera vital que la acción se adelante a 2020 porque, según los científicos, esta es la década en la que hay que hacer el mayor esfuerzo de reducción de emisiones para conseguir invertir su curva de crecimiento.

Por último, desde CCOO destacan “una profunda decepción. Es lo que sentimos los sindicatos que hemos venido a Durban. El mismo documento de acuerdo al que se ha llegado reconoce que la brecha entre las recomendaciones de la comunidad científica para evitar que el calentamiento global supere en 2ºC la temperatura de la era preindustrial y los compromisos voluntarios adquiridos por los países sigue creciendo y pone en grave riesgo el objetivo de no superar este límite, acordado en Copenhague como guía para las negociaciones climáticas”, en palabras de Llorenç Serrano, secretario confederal de Medio Ambiente de CCOO y miembro de la delegación internacional de los sindicatos presente en la Cumbre del Clima de Durban (COP17).

El movimiento sindical deberá redoblar los esfuerzos en el proceso de desarrollo de los acuerdos de Durban y ante la futura COP18 en Qatar. La elección de ese país, que se caracteriza por la negación de derechos laborales y cívicos, hace más necesaria que nunca la presión previa en cada país a los gobiernos para que las conferencias del clima respondan de una vez por todas a los retos del calentamiento global.

En las actividades paralelas que se han celebrado en Durban se han evidenciado las posibilidades de las agendas de economía y empleos verdes para conseguir una salida más justa de la crisis. Una oportunidad para poner en pie políticas adecuadas de sostenibilidad se dará en Río+20 en junio del año que viene, en donde la CSI defenderá inversiones equivalentes al 2% del PIB en cada país para la promoción de empleos verdes y decentes, la tasa de transacciones financieras (TTF) para financiar el desarrollo limpio y la necesidad de un suelo de protección social universal.

Partenariado de Adaptación al Cambio Climático

Durante el transcurso de la Cumbre, España ha presentado junto a Costa Rica y Estados Unidos la iniciativa Partenariado de Adaptación al Cambio Climático, cuyo principal objetivo es promover la adaptación efectiva  al cambio climático en los países en desarrollo, catalizando acciones específicas de adaptación e incrementando la comunicación entre las distintas instituciones y actores involucrados en esta área en todo el mundo.

En el evento se han hecho públicos, en primer lugar, los resultados de la Revisión y Análisis de las Acciones de Adaptación que tienen lugar a nivel mundial en respuesta a las necesidades de adaptación. Este estudio identifica, además, las necesidades y prioridades en las distintas regiones del mundo en materia de adaptación, e incluye una síntesis de las lecciones aprendidas con la experiencia hasta la fecha.

Los resultados de los Talleres Regionales así como la Revisión Rápida de Adaptación y otros documentos de interés pueden consultarse en la página web del Partenariado de Adaptación.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de