Gracias al acuerdo para hacer operativo el Fondo de Adaptación, previsto en el Protocolo de Kioto, alcanzado en la Cumbre del Clima (COP14), en la que han participado más de 190 países y que se ha celebrado en Poznan (Polonia), las ayudas económicas para adaptarse al calentamiento globa estarán disponibles a mediados de 2009.

Los países vulnerables podrán países acceder directamente a ellas a través de agencias estatales y sin tener que pasar por el Banco Mundial,

La Cumbre se cerró con la decepción de los países en desarrollo, entre ellos -Colombia, Sudáfrica, Costa Rica, Brasil, India, Gabón, Pakistán, Bolivia, Maldivas- por la falta de acuerdo para incrementar la cuantía de este fondo económico.

Se ha hecho una advertencia hacia las pegas puestas por los los países industrializados,ya que indican un mal comienzo para el camino que se abre hacia la Cumbre de Copenhague, que dará lugar a un nuevo acuerdo internacional que sustituirá al Protocolo de Kioto a partir de 2009.

Entre 80 y 300 millones de dólares anuales

Por el momento, el Fondo se nutrirá del 2 por ciento que se grava a las transacciones de las reducciones de emisiones certificadas (CER) que se apuntan los países ricos procedentes de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), a través de los cuales se transfiere tecnología limpia a países pobres. Con esta cuantía, y en función del número de transacciones, la dotación del fondo será de entre 80 y 300 millones de dólares anuales hasta 2012.

El objetivo de los países en desarrollo era aumentar el dinero a través de un nuevo gravamen del 2 por ciento a las transacciones de créditos de carbono entre los países industrializados (comercio de emisiones) y a la implementación conjunta (proyectos de desarrollo limpio en los países del Este).

En todo caso, las ONG consideran que seguiría siendo insuficiente y que este porcentaje debería elevarse, al menos, hasta un 7,5 por ciento para alcanzar los 50.000 millones de dólares que requiere la adaptación.

Reducción entre un 20 y un 40% en 2020

Por otro lado, los acuerdos alcanzados por el plenario recogen que en las bases de la negociación para Cophenague se tengan en cuenta unos objetivos de reducción de emisiones entre el 25 y el 40 en 2020 para los países industrializados, así como una disminución entre el 15 y el 30 por ciento en el aumento de las emisiones previstas en los países en desarrollo para la misma fecha. Finalmente, se adoptó un calendario de negociación, con cuatro reuniones previas, que comenzarán en marzo en Bonn (Alemania) y que prevé alumbran un texto para la negociación en junio.

El secretario ejecutivo de la Convención sobre Cambio Climático de la ONU, Ivo de Boer, aseguró que a partir de ahora el proceso es real. “Los países están consiguiendo serias negociaciones para un acuerdo en Copenhague”, concluyó.



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