Más preocupante aún son las proyecciones de la temperatura global para el año 2100, cuando prácticamente todos los modelos climáticos evaluados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) demuestran que las temperaturas superarán las más altas durante este período de 11.300 años conocido como el Holoceno, bajo todos los posibles escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero.

La investigación, publicada en Science, fue financiada por el Programa de Paleoclima de la Fundación Nacional de Ciencia. Su autor, Shaun Marcott, investigador postdoctoral de la Tierra, el Océano y las Ciencias de la Atmósfera en la Universidad del Estado de Oregón, señaló que las investigaciones previas sobre el cambio pasado en la temperatura global se han centrado principalmente en los últimos 2.000 años pero al remontarse ahora a finales de la última Edad de Hielo pone el clima actual en un contexto más amplio.

"Ya sabíamos que, en una escala global, la Tierra está más caliente de lo que estaba en gran parte de los últimos 2.000 años", afirmó Marcott, quien subraya que ahora se sabe su temperatura es más elevada que la de la mayor parte de los últimos 11.300 años.

Peter Clark, paleoclimatólogo de la Universidad de Oregón y coautor del artículo, subraya que muchas reconstrucciones de temperatura anteriores son de carácter regional y no se sitúan en un contexto global, como este estudio que proporciona una perspectiva "mucho más amplia".

"Cuando se acaba de ver una parte del mundo, la historia de la temperatura puede estar afectada por procesos climáticos regionales como El Niño o variaciones del monzón", señaló Clark. "Pero cuando se combinan los datos de sitios de todo el mundo, se pueden promediar esas anomalías regionales y tener una idea clara de la historia de la temperatura global de la Tierra", agrega.

Lo que demuestra la historia, según los investigadores, es que en los últimos 5.000 años la Tierra se enfrió en promedio alrededor de 1,3 grados los últimos 100 años, cuando se calentó alrededor de 1,3 grados. Los mayores cambios fueron en el Hemisferio Norte, donde hay más masas de tierra y grandes poblaciones humanas.

De 2 a 11 grados más en 2100

Los modelos climáticos proyectan que la temperatura global subirá entre 2 a 11,5 grados para finales de este siglo, en gran parte por la magnitud de las emisiones de carbono. "Lo más preocupante es que este calentamiento será significativamente mayor que en cualquier otro momento durante los últimos 11.300 años", dijo Clark, quien señaló que otros estudios, incluyendo los descritos en los anteriores informes del IPCC, han atribuido el calentamiento del planeta en los últimos 50 años a actividades antropogénicas.

Marcott añadió que uno de los factores naturales que afectan a la temperatura global de estos 11.300 años es el cambio gradual en la distribución de la insolación solar asociada con la posición del sol en relación a la Tierra. "Durante el período más cálido del Holoceno, la Tierra estaba colocada de tal manera que los veranos del Hemisferio Norte se calentaban más. A medida que la orientación de la Tierra cambió, los veranos en el Hemisferio Norte veranos se hicieron más fríos y ahora deberíamos estar cerca de la parte inferior de esta tendencia de enfriamiento a largo plazo, pero, obviamente, no lo estamos"., concluyó Marcott.

"El siglo pasado se destaca como la anomalía en este registro de la temperatura global desde el final de la última edad de hielo", dijo Candace Major, director de programa en la División de Ciencias del Mar en la Fundación Nacional de Ciencias, que cofinanció el estudio. "Esta investigación demuestra que hemos experimentado casi el mismo rango de variación de temperatura desde el comienzo de la revolución industrial, en los últimos 11.000 años de historia de la Tierra, pero este cambio ocurrió mucho más rápido", añade.

El equipo de investigación utilizó fósiles principalmente de los núcleos de sedimentos oceánicos y archivos terrestres para reconstruir la historia de la temperatura. Las características químicas y físicas de los fósiles proporcionan un registro confiable de las temperaturas del pasado calibrando los registros de temperatura modernos.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de