Entre sus “logros” científicos, la Fundación BBVA resalta que, durante sus expediciones a la Antártida, confirmó su teoría sobre el origen de la destrucción de la capa de ozono. Además, en 2007 codirigió el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos en el Cambio Climático (IPCC), que consolida la idea de los efectos de la actividad humana sobre el cambio climático.

El acta del jurado, compuesto por expertos internacionales, destaca su contribución, a través de sus investigaciones y liderazgo, a salvaguardar el planeta Tierra, siendo "un ejemplo del uso de la ciencia para el bien común".

Igualmente, subraya que su trabajo durante más de 30 años ha permitido integrar y establecer las conexiones entre tres variables clave en el cambio climático: la acción humana, una comprensión integral y profunda del comportamiento de los gases atmosféricos y la alteración de los patrones del clima a escala global.

El presidente del jurado, el científico del Max Planck (el “hermano alemán” del CSIC español) Bjorn Stevens, considera que el trabajo de Solomon es la demostración de cómo la ciencia básica puede influenciar positivamente en las decisiones políticas y contribuir a la concienciación social. A su juicio, probablemente ningún otro científico en su campo ha conseguido que su trabajo tenga tal impacto.

Según apunta el jurado, sus primeras investigaciones fueron fundamentales para entender la composición química de la atmósfera y contribuyeron a reforzar el protocolo de Montreal, firmado en los años 80 con el objetivo de frenar el uso de gases que destruían la capa de ozono.

Al mismo tiempo, en la primera década de este siglo pudo demostrar que la pérdida de ozono en la Antártida ha causado cambios fundamentales en el clima del Hemisferio Sur. Según sus investigaciones, el agujero de ozono tiene un "claro efecto" sobre el patrón de vientos y lluvias de este Hemisferio.

Por su parte, el investigador español del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y director de la UWA Oceans Institute de la Universidad de Australia Occidental, Carlos Duarte, ha explicado también que, durante los últimos cinco años, Solomon ha descubierto cómo los cambios en la carga de aerosoles y el vapor de agua en la atmósfera enmascaran la señal de calentamiento en el registro climático durante finales del siglo XX y principios del XXI.

Además, ha indicado que su investigación sobre la larga duración de las perturbaciones de los gases en la atmósfera la llevan a alertar sobre el carácter potencialmente irreversible de algunos de los impactos derivados de las emisiones de CO2.

"La profesora Solomon ha formulado una teoría general de la respuesta del sistema climático a las perturbaciones humanas en la composición de la atmósfera, a la vez que ha demostrado cómo la investigación básica puede traducirse a corto plazo en políticas medioambientales", ha destacado de la científica norteamericana.

Una científica precoz

En una entrevista telefónica en directo, durante el anuncio del fallo del premio en la sede de la Fundación BBVA de Madrid, la premiada ha reconocido su interés por la ciencia desde que era pequeña, cuando comenzó viendo en la televisión programas de naturaleza, como por ejemplo el de Jacques Cousteau.

En su opinión, es necesario invertir en Ciencia sobre el cambio climático porque existe una urgencia a la hora de implementar nuevas tecnologías para que esos países en vías de desarrollo no empleen los combustibles fósiles para “crecer”, como sí hicieron los países desarrollados, con el consecuente calentamiento global.

"Es un premio fantástico y un gran honor unirme a quienes ya lo han recibido en ediciones anteriores. Admiro mucho a todos esos premiados. Nunca imaginé que y podría formar parte de esa lista", ha celebrado la experta al recibir la noticia del premio.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de