La cadena del papel integra 12.700 empresas, que suponen 210.000 empleos directos y 30.000 millones de euros de facturación, un macrosector en el que confluyen los factores, la trayectoria, el potencial y el compromiso que le permiten ser parte de la solución en la mitigación del cambio climático.

Huella de carbono de los productos papeleros
Actualmente se cuentan con valiosos informes sobre la huella de carbono de distintos productos, actividades o incluso sectores, gracias a los que podemos saber si es mayor la huella de carbono de un correo postal o la de un email, la de un libro o la de un ebook, la de una bolsa de papel o de una de plástico…

Estos informes aseguran que la lectura de un periódico en papel tiene menor impacto en el calentamiento global que la lectura de noticias en internet durante 30 minutos. Y destacan que el impacto en el calentamiento global del uso en la enseñanza de libros de texto impresos en papel es casi diez veces menor que el uso de documentación electrónica.

El cambio climático y las nuevas tecnologías

En cuanto al uso de las nuevas tecnologías, como por ejemplo los ebooks, un informe asegura que esta opción es preferible a los libros en papel desde el punto de vista de mitigar el cambio climático.

En el caso del correo electrónico, el usuario medio de email en la oficina emite al año 131 kilos de CO2 equivalente (incluyendo tanto el spam como los mensajes legítimos), según el informe The Carbon Footprint of email Spam Report, publicado en 2009. El mismo estudio refleja que las emisiones anuales de gases de efecto invernadero del volumen mundial de spam, equivalen a las emisiones de dar la vuelta al mundo en coche 1,6 millones de veces.

Por otro lado, el estudio de la huella de carbono del sector papelero en la Comunidad Autónoma del País Vasco, elaborado en 2009, resalta que las emisiones totales asociadas a la agenda de papel son de 134 gramos de CO2 equivalente por agenda y las de la electrónica entre 179 y 359 gramos de CO2 equivalente por dispositivo PALM (agenda electrónica + teléfono móvil).

El papel, el material que más se recicla en España

En España, la madera con la que se hace el papel se planta y se cultiva en 430.000 hectáreas de plantaciones de pino y de eucalipto, que están continuamente regenerándose y replantándose. Por cada tonelada de papel que se fabrica se plantan y cultivan seis nuevos árboles.

Estas 430.000 hectáreas de especies de crecimiento rápido, pino y eucalipto, almacenan 50 millones de toneladas de CO2 equivalente. El incremento anual de CO2 almacenado es de 2,6 millones de toneladas.

Los árboles utilizan luz solar, agua y CO2 que absorben de la atmósfera para alimentarse y crecer. Y los árboles de especies de crecimiento rápido de estas plantaciones para papel, precisamente debido a su rápido desarrollo, son grandes sumideros de CO2 que ayudan a frenar el cambio climático.

Actualmente las empresas implicadas en la cadena de papel están buscando formas de capturar y almacenar el CO2 para luchar contra el cambio climático, y ya tienen un eficiente almacén de CO2: los productos de papel y cartón.

Actualmente en España ya reciclamos más del 70% del papel y cartón que consumimos, lo que nos sitúa en el “club del 70%”, formado por Suiza (79%), Noruega y Holanda (78%), Japón (74%), Alemania (73%), Reino Unido (71%), Austria y Canadá (70%).

Los 5 millones de toneladas de papel y cartón usado que se recuperaron y reciclaron en 2008 suponen un ahorro de volumen en vertedero equivalente a 50 grandes estadios de fútbol como el Bernabéu o el Camp Nou llenos hasta arriba y un ahorro de las emisiones en vertedero de 4,5 millones de toneladas de CO2.



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