Algunos ejemplos como el de los Estados Unidos, que pese a ser el mayor emisor histórico del mundo mantiene unos compromisos muy débiles y se niega a aceptar su parte de responsabilidad, o Rusia y Japón, que siguen negándose a aceptar un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kyoto.

La organización ecologista considera que los gobiernos han tomado la decisión correcta en Cancún, decantándose por el consenso en los temas clave en lugar de priorizar posiciones polarizadas, y han empujado al mundo hacia el acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante que el clima necesita.

Temas en el tintero

Sin embargo, la organización ecologista destaca que quedan todavía muchos "temas en el tintero" y que el camino hacia el acuerdo global no va a ser fácil.

"Los gobiernos tienen mucho que hacer a partir de mañana para cumplir lo que han acordado, lo que se traduce, por ejemplo, en doblar sus esfuerzos de reducción de emisiones. Hoy empieza el camino hacia la próxima cumbre en Durban, Sudáfrica. La sociedad civil debe poner la presión necesaria sobre la clase política para que mantengan la voluntad de hacer frente a la crisis climática y firmen el acuerdo global, el año que viene en Sudáfrica" ha declarado Aida Vila, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace.

Según la organización ecologista, la Unión Europea ha sido bastante constructiva en este proceso y, pese a que Greenpeace sigue criticándole que no haya dado el paso unilateral hacia un compromiso de reducción de emisiones del 30%, le reconoce su esfuerzo conciliador y el valor de actitudes como la de España -de anunciar su apoyo al 30% en esta cumbre- que, según la organización, han aportado un espíritu positivo a la negociación.

"Cancún ha salvado el proceso de Naciones Unidas, que muchos daban por muerto, pero queda todavía mucho camino por recorrer para salvar el clima" ha declarado Wendel Trio, director del equipo político de Greenpeace Internacional. "En Cancún se ha demostrado que los gobiernos pueden cooperar y avanzar juntos hacia el acuerdo global".

Evitar el límite infranqueable de los 2ºC

Greenpeace recuerda que este año ha estado marcado por las graves consecuencias del cambio climático -récord de aumento de temperaturas, fenómenos meteorológicos extremos y un deshielo del Ártico sin precedentes. Y, por esta razón, la cumbre del año que viene en Durban, Sudáfrica, no puede ser otra parada en el camino y culminar este proceso con el acuerdo global que el clima necesita.

Greenpeace destaca los principales elementos del acuerdo, entre los que están la necesidad de que los países industrializados asuman un compromiso conjunto de reducción de emisiones del 25 al 40%, tal como recomiendan los científicos y reconocimiento de los compromisos de reducción de emisiones que están actualmente sobre la mesa para evitar el límite infranqueable de los 2C.

En cuanto a la financiación, los gobiernos han establecido el fondo climático internacional que debe vehicular las aportaciones que los países industrializados deben poner a disposición de los países en desarrollo para que estos reduzcan sus emisiones y detengan la deforestación. Sin embargo, las fuentes de las que provendrá el dinero y otros detalles del fondo y quedan por determinar durante el próximo año. 

Lucha contra la deforestación, ha sido otro tema tratado durante la cumbre. En él se ha avanzado en el establecimiento del mecanismo de protección de los bosques tropicales contra la deforestación, tomando en especial consideración los derechos de las poblaciones indígenas y la biodiversidad. Sin embargo, los detalles de este mecanismo llamado REDD deberán definirse a lo largo del próximo año.

"Cancún ha dado un impulso impagable a la negociación climática internacional, pero seguimos necesitando la forma de un acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante que garantice que seremos capaces de evitar los peores impactos del cambio climático" ha declarado Trio.



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