Ahora mismo la situación sobre la península es de una sucesión de bajas presiones, descolgadas desde el Atlántico, que se mueven, se debilitan o se reactivan con otras borrascas para dar paso a una gran inestabilidad en forma de fuertes lluvias o tormentas y que, de momento, no se van, ha explicado Gutiérrez.

Tormentas

Las lluvias y chubascos más fuertes seguirán hoy, y aunque para el jueves y viernes, los modelos anticipan una pequeña subida de las temperaturas y cielo más soleados en casi todo el país, a partir del próximo fin de semana, el tiempo volverá a tornar hacia la inestabilidad. “No hay un cambio de tendencia ni para el final de esta semana ni el principio de la siguiente que pronostique la presencia de un anticiclón cercano a nuestro país”, ha señalado la portavoz.

Ayer martes, la situación meteorológica fue muy similar o incluso algo peor con 10 comunidades (Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Madrid, Navarra, Comunidad Valenciana, Galicia, La Rioja y País Vasco) en alerta por fuertes tormentas; hoy los avisos se limitan a las provincias de Teruel, Zaragoza y Castellón.

Como consecuencia de las grandes acumulaciones registradas en la comunidad aragonesa y de las previstas para los próximos días, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) pronostica un aumento del caudal en las cuencas del Jiloca, Huerva, Aguasvivas, Martín y Guadalope, además de en los ríos pirenaicos del Cinca, Ésera, Garona y Nogueras.

Aire atlántico frío

Respecto a las temperaturas, Gutiérrez ha explicado, que el ambiente predominante de esta primavera “más fresco”, muy alejado de otras extremadamente calurosas, se debe a la llegada de aire atlántico a la península cargado de humedad y más frío. “Es una primavera muy primaveral, en la que hasta la fecha no se han producido oscilaciones bruscas entre frío y calor”, ha detallado.

Ayer, las temperaturas diurnas descendieron en las Islas Baleares y en la mitad norte peninsular, localmente notable en el interior noreste, mientras que las nocturnas, subieron en la mitad norte. En ciudades de la mitad norte peninsular como Burgos, Oviedo, Pamplona, Palencia y Soria entre otras capitales, las máximas oscilarán entre los 16 y 18 grados, mientras que en el centro peninsular, ciudades como Madrid y Toledo el termómetro se moverá entre 22 y 23 grados.

La portavoz ha subrayado que a partir del jueves y del viernes las temperaturas iniciarán un ascenso, salvo en Galicia, de entre tres y cinco grados dependiendo de la zona, pero a partir del sábado, los valores volverán a bajar: “no hay una tendencia firme que sostenga un tiempo anticiclónico los próximos días”, ha concluido.



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