Hace ya más de 20 años que la comunidad científica internacional viene publicando evidencias de la influencia antropogénica en el clima. En este sentido, este informe hace una revisión del estado del clima en la Península Ibérica (PI) en el pasado y en el presente, para poder anticipar mejor los impactos de futuros cambios en el clima a distintas escalas temporales.

Cambios actuales en la Temperatura

Los registros instrumentales del siglo XX muestran un aumento progresivo de la temperatura que ha sido especialmente acusado en las tres últimas décadas (1975 – 2005), cuando se registra una tasa media de calentamiento de ~0,5 ºC/década (un 50% superior a la media continental en el Hemisferio Norte y casi el triple de la media global). Si se considera todo el siglo XX, la subida de temperatura ha afectado a todas las estaciones del año por igual, pero en los últimos 30 años el calentamiento ha sido mucho más pronunciado en primavera y en verano.
 
Precipitaciones

La precipitación anual en las tres décadas recientes ha disminuido de forma significativa en relación a las décadas de los 60 y 70, especialmente a finales de invierno. La década que está a punto de concluir registra los valores más bajos de precipitación anual desde el año 1950. Sin embargo, la fuerte variabilidad interanual y la falta de series que se remonten a principios de siglo impiden afirmar que la precipitación haya descendido de forma generalizada a mínimos históricos.

Características Marinas

Desde 1985 a 2005, en el Golfo de Vizcaya, la temperatura superficial del mar ha aumentado entre 0.12 ºC/década en el sector sudoeste y 0.35 ºC/década en el sector noroccidental, consistente con el incremento de 0.190 ± 0.134 ºC/década estimado para todo el hemisferio norte desde 1979 al 2005.

Por otra parte, en la cuenca Mediterránea occidental, durante la segunda mitad del siglo XX, se registra un aumento de temperatura y salinidad. Además, desde 1967, en la costa Atlántica se observa un descenso del 30% en la intensidad del afloramiento que afecta a la riqueza y a la renovación de las aguas costeras.

Con referencia al nivel del mar, en las costas Atlánticas se han registrado aumentos sostenidos del orden de 1.4 mm/año, si se considera todo el siglo XX, y de más de 2 mm/año si se considera sólo la segunda mitad del siglo XX.
 
En las costas Mediterráneas, en cambio, las tendencias observadas durante la última mitad de siglo son menores e incluso negativas. La presión atmosférica, más alta de lo normal en la zona entre los años 60 y 90, y el incremento continuado de salinidad han contrarrestado en parte el aumento de nivel del mar observado a nivel global. Con todo, los registros del Mediterráneo Occidental que abarcan todo el siglo XX muestran tendencias positivas de 1.2 mm/año.

El Clima de la PI en el Futuro

Las proyecciones regionales en la PI para finales del siglo XXI muestran un importante aumento de la temperatura media estacional, máximo en verano, 6ºC en escenarios con mayor impacto antropogénico, y mínimo en invierno, 2-3ºC. También se prevé un descenso de la precipitación a lo largo de todo el año, mayor en verano que en invierno. En promedio se predice una tendencia a condiciones más áridas en la mayor parte de la PI. Con mayor incertidumbre, los modelos sugieren un aumento de los eventos extremos de precipitación, tanto los episodios secos como los de precipitaciones intensas. También se predice un incremento de los eventos de temperaturas elevadas (>30ºC), especialmente en la zona sur peninsular.



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