Además, en la versión provisional de la Declaración anual de la OMM sobre el estado del clima mundial para el presente año se ponen de relieve el récord sin precedentes que alcanzó el deshielo marino en el Ártico y los múltiples fenómenos meteorológicos y climáticos extremos que afectaron a numerosas partes del mundo. La Declaración se ha publicado para información de los negociadores asistentes a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Doha (Qatar).

De enero a octubre de 2012, se dio el noveno período más cálido comprendido en esos meses desde que se iniciaran los registros en 1850. Las temperaturas mundiales de la superficie del océano y de la tierra durante ese período fueron superiores en torno a unos 0,45°C (0,81°F) a la media de 14,2°C correspondiente al período 1961-1990, según la Declaración.

El año empezó con un episodio de La Niña entre débil y moderado, que se formó en octubre de 2011. Por lo general, la presencia de ese fenómeno al comienzo de un año suele traer aparejada una disminución de las temperaturas mundiales y 2012 no ha sido una excepción. Tras terminarse el episodio de La Niña en abril de 2012, las temperaturas oceánicas y terrestres mundiales fueron aumentando mes a mes cada vez más, por encima de la media a largo plazo. La media correspondiente al semestre de mayo a octubre de 2012 se situó entre las cuatro más cálidas registradas para ese período.

“La variabilidad natural del clima, causada por fenómenos como El Niño y La Niña, influye en las temperaturas y las precipitaciones en una escala estacional a anual. Sin embargo, no altera la tendencia a largo plazo de subida de las temperaturas, que tiene su origen en el cambio climático resultante de las actividades humanas”, dijo el Secretario General de la OMM, señor Michel Jarraud.

“La extensión de hielo marino en el Ártico alcanzó un nuevo mínimo. La velocidad alarmante a la que se está produciendo el deshielo en esa zona este año ha puesto de relieve los profundos cambios que están teniendo lugar en los océanos y en la biosfera. El cambio climático se está produciendo ante nuestros ojos, y seguirá haciéndolo como consecuencia de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que ha aumentado de manera constante y ha vuelto a alcanzar nuevos récords”, añadió el señor Jarraud.

El 16 de septiembre se registró la menor extensión anual del hielo marino del Ártico -3,41 millones de kilómetros cuadrados- desde que comenzaran los registros satelitales. Esa extensión fue un 18% menor que el récord mínimo anterior, del 18 de septiembre de 2007. La extensión mínima de 2012 fue inferior en un 49% -cerca de 3,3 millones de kilómetros cuadrados (superficie casi equivalente al tamaño de India)- al promedio mínimo de 1979 a 2000. Entre marzo y septiembre de 2012 se fundieron unos 11,83 millones de kilómetros cuadrados del hielo del Ártico.

El 4 de diciembre de 2012, la OMM publicará un informe titulado “Un decenio de extremos” sobre el estado del clima correspondiente al decenio de 2001 a 2010. En el informe se pondrá de relieve la tendencia al calentamiento observada durante el pasado decenio en todo el planeta, en sus continentes y océanos, y se indicarán sus repercusiones en la salud, la seguridad alimentaria y el desarrollo socioeconómico.

Declaración provisional de 2012

Temperaturas: durante los diez primeros meses de 2012 se dieron temperaturas superiores a la media en la mayoría de las zonas de la superficie terrestre, sobre todo en América del Norte, el sur de Europa, el oeste y el centro de Rusia, y el noroeste de África.

Extremos: algunas partes del hemisferio norte se vieron especialmente afectadas al producirse en ellas múltiples fenómenos extremos durante el período de enero a octubre de 2012:

  • olas de calor: las más destacadas se dieron de marzo a mayo en todo el territorio continental de Estados Unidos y Europa.
  • sequías: según el United States Drought Monitor (proyecto para el control de las sequías de Estados Unidos), en casi dos tercios del territorio continental de Estados Unidos (el 65,5%) se estaba dando una sequía de magnitud moderada a excepcional. Se dieron condiciones de sequía en zonas del oeste de Rusia y de Siberia en junio y julio, y en el sureste de Europa, los Balcanes y algunos países mediterráneos durante el verano. En China, en la provincia de Yunnan y en el suroeste de la provincia de Sichuan, se dio una sequía grave durante el invierno y la primavera. En el norte de Brasil tuvieron lugar las peores sequías en 50 años. En Australia, la precipitación total de abril a octubre fue un 31% inferior a la media.
  • inundaciones: en zonas del oeste de África y el Sahel hubo graves inundaciones entre julio y septiembre, debido a una temporada de monzones de intensa actividad. Las fuertes lluvias caídas desde finales de julio hasta principios de octubre provocaron unas inundaciones excepcionales en toda Nigeria. En partes del sur de China se dieron las lluvias más fuertes de los últimos 32 años durante abril y mayo. En septiembre el monzón causó inundaciones devastadoras en Pakistán. En el centro de Argentina y en zonas del norte del país se produjeron precipitaciones e inundaciones récord en agosto, y en algunas zonas de Colombia se dieron precipitaciones fuertes durante gran parte del año.
  • nevadas y frío extremo: en el continente euroasiático se produjo un período frío desde finales de enero hasta mediados de febrero, que destacó por su intensidad, duración y las repercusiones que tuvo. En el este de Rusia a finales de enero las temperaturas oscilaron entre -45°C y -50°C. En varias zonas del este de Europa se notificaron temperaturas mínimas de tan solo -30°C, llegando a darse temperaturas por debajo de -40°C en algunas zonas del norte de Europa y en el centro de Rusia.

Ciclones tropicales: la actividad durante los diez primeros meses estuvo muy cerca de la media de 85 tormentas del período 1981–2010, pues hubo un total de 81 tormentas (velocidad del viento igual o superior a 34 nudos o 63 kilómetros por hora). En la cuenca del Atlántico la actividad de la temporada de huracanes fue superior a la media por tercer año consecutivo, con un total de 19 tormentas de las que diez alcanzaron la categoría de huracán, entre las que destacó Sandy, que causó estragos en todo el Caribe y la costa este de Estados Unidos. Asia oriental se vio gravemente afectada por potentes tifones a lo largo de todo el año. El tifón Sanba fue el ciclón más fuerte de todos los que hubo en 2012 en el mundo. Afectó a las Filipinas, Japón y la península de Corea, desencadenando lluvias torrenciales y provocando inundaciones y deslizamientos de tierra que afectaron a miles de personas y causaron millones de daños en dólares de Estados Unidos.



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