El Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo, en colaboración con Amigos de la Tierra Europa,  presentaron el informe El papel de Europa en el Reto Climático: acciones internas y obligaciones internacionales para proteger el planeta que demuestra cómo Europa puede recortar sus emisiones internas en un 40% en 2020 y en un 90% en 2050 en relación a los niveles de 1990.
 
A través de un modelo exhaustivo que examina los diferentes sectores emisores, el estudio describe una hoja de ruta completa sobre cómo Europa puede conseguir estos objetivos mediante la combinación de mejoras en eficiencia energética, una retirada paulatina de combustibles fósiles paralela a un cambio hacia las energías renovables y cambios en el estilo de vida.

Además reducir significativamente las emisiones de óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, metales pesados, y partículas generaría ventajas para la salud de los ciudadanos y el medioambiente,

Ayuda al Tercer Mundo

En materia de energía, este modelo plantea aumentar el porcentaje de energía renovable desde un 10% en 2010 a un 22% en 2020 y 71% en 2050. Los cambios de hábitos contemplados incluyen el incremento en el uso del transporte público y la implantación de vehículos eléctricos.

Además según el informe, los sectores que más contribuyen al descenso de las emisiones en 2050 son el transporte (aproximadamente el 30% de las reducciones), electricidad (25%) y calefacción (10%). Y se estima que el  coste del escenario planteado será de 111 billones de euros entre los años 2010 y 2020, lo que equivaldría a 2 euros por persona y día.
  
En cuanto a los países del Tercer Mundo, sería justo que la UE asuma la deuda para que puedan combatir el cambio climático. A la Unión Europea le correspondería aportar una financiación de entre 150 y 450.000 millones anuales hasta 2020, lo que significa entre 1 y 3 euros diarios por persona.

Motores industriales eficientes, para alcanzar el reto

Según el European Copper Institute (ECI), del que forma parte el Centro Español de Información del Cobre (CEDIC), aproximadamente el 65% del consumo energético de la industria de la Unión Europea está ligado a sistemas propulsados por motores. Por lo que la sustitución de los motores actuales por los de alta eficiencia, supondría un ahorro de 10.000 millones de euros en costes operativos al año en Unión Europea.

Además, la utilización de estos sistemas también supondría numerosas ventajas en el aspecto medioambiental ya que evitaría la emisión de 100 millones de toneladas anuales de CO2 a la atmósfera.

La elevada conductividad del cobre incrementa la eficiencia energética, por tanto los equipos fabricados con cableado de cobre disipan menos energía, aumentando significativamente con ello su eficiencia energética.

Éste es el caso de los motores eléctricos industriales de alto rendimiento, que contienen un 30% más de cobre que los motores normales y reducen las pérdidas en más de un 30%.



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