En la “Cumbre del Tigre” de 2010 en San Petersburgo, cuando los países donde habita el tigre se comprometieron al objetivo Tx2 – duplicar los tigres salvajes hasta el 2022 – se creía que las poblaciones de tigres salvajes eran de apenas 3.200 individuos.

“Sin embargo, esta cifra era tan solo una estimación”, aclara Michael Baltzer, Líder de la Iniciativa del Tigre de WWF. “En 2010 muchos países no realizaron estudios sistemáticos nacionales del tigre. Ahora, muchos lo han hecho o lo están haciendo, pero no todos, dejando enormes y preocupantes lagunas en nuestro conocimiento. Hasta que sepamos cuántos tigres tenemos y dónde están, no podemos conocer la mejor manera de protegerlos”.

WWF denuncia que la caza furtiva es la mayor amenaza de los tigres salvajes. Además de ciertos productos, como el marfil y los cuernos de rinoceronte, las partes derivadas del tigre tienen una alta demanda en Asia. Las estadísticas de TRAFFIC, la red de seguimiento del comercio de la vida salvaje, muestran que al menos 1.590 tigres fueron capturados entre enero de 2000 y abril de 2014. Esto representa un promedio de dos por semana, aunque es probable que los niveles actuales de caza furtiva sean más altos. Por este motivo, WWF teme que en algunos países estén desapareciendo las poblaciones de tigre en manos de la caza furtiva, sin que nadie lo note al no llevarse a cabo seguimientos regulares de sus poblaciones. Este es el caso de países como Malasia, Indonesia, Tailandia, Myanmar, Laos, Camboya y Vietnam.

En la actualidad, se conoce el número de tigres salvajes en India, Nepal y Rusia, ya que realizan censos nacionales regulares. Pronto se conocerán los números en Bután, Bangladesh y China, cuyos estudios están en proceso.

WWF está pidiendo a los países que realicen sus censos urgentemente. Los estudios sistemáticos nacionales duran entre 6 y 12 meses de planificación y mínimo un año para ser completados. Teniendo esto en cuenta, la ONG exige que comiencen ahora para tener un censo global actualizado del tigre a mitad del camino hacia el Tx2 en 2016. “Estamos a más de un tercio del camino hacia el 2022. Necesitamos movernos más rápido, con más determinación si queremos lograr el objetivo Tx2”, agregó Baltzer.

Durante los estudios, los individuos son identificados a partir de sus rayas que son tan únicas como las huellas digitales humanas. En el pasado, se ha localizado a tigres viviendo fuera de áreas protegidas o movilizándose entre áreas protegidas a través de corredores anteriormente desconocidos y desprotegidos. Tener esta información permite a los gobiernos enfocar efectivamente sus esfuerzos anti-furtivismo y desarrollar una adecuada planificación territorial.

Los censos nacionales de tigre son costosos, requieren trabajo intensivo y frecuentemente se desarrollan en terrenos difíciles con condiciones climáticas adversas. Todos estos factores son barreras para que los gobiernos completen el trabajo. No obstante, los resultados superan a la inversión y las ONG están dispuestas a trabajar con los gobiernos para compartir experiencia técnica y explorar potenciales fuentes de financiación, incluyendo instituciones internacionales y privadas que ofrecen becas ambientales.



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