Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil interceptaron en un camino próximo a la localidad de Aranda de Duero (Burgos) a los ocupantes de un vehículos a quienes se intervinieron armas y elementos con los que presuntamente podrían practicar la caza furtiva.

Según informaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Burgos en el vehículo, interceptado en una zona vedada para la caza y en el marco de las actuaciones contra el furtivismo que lleva a cabo el Seprona, se encontró un rifle del calibre 22 con adaptación de linterna y mira telescópica junto con un visor nocturno, un iluminador de infrarrojos y munición de punta hueca.

Los ocupantes del coche, que fueron identificados el pasado sábado por la noche por la patrulla de Huerta del Rey, fueron denunciados por presunta infracción a la Ley de Caza de Castilla y León y a la Ley de Armas por el tipo de munición que iban a emplear.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de