Esta iniciativa es el resultado de las inspecciones que realiza la Delegación Provincial, a través de los agentes de Medio Ambiente, en terrenos cinegéticos de la provincia, dentro de las actuaciones que desarrolla la Junta para preservar el medio natural. Tras abrir expediente sancionador, la Administración autonómica ha informado también de los hechos a la Fiscalía de Málaga.

Esta actuación se realiza tras la denuncia de los agentes de Medio Ambiente, que localizaron en dichos cotos un total de 120 lazos de acero y siete jaulas-trampas. La utilización de estas artes está tipificada en la Ley de Flora y Fauna Silvestres como infracción muy grave y puede acarrear desde multas de 60.000 euros hasta cierres cautelares de los acotados durante varios años. Esta práctica puede ser también constitutiva de un delito que puede comportar penas de seis meses a dos años de prisión y la inhabilitación especial del derecho de cazar en un periodo de entre tres y ocho años.

Las jaulas-trampas son trampas no selectivas, que por sus características y modo de empleo pueden capturar prácticamente a todas las especies de mamíferos carnívoros e incluso algunas especies de aves rapaces. Por sus parte, los lazos de acero son un dispositivo corredizo que se coloca en los pasos de fauna y que, al paso de los animales, los deja atrapados, muriendo por estrangulamiento o inanición.

La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente realiza habitualmente inspecciones, coincidiendo con el periodo general de caza, para detectar y erradicar el uso de cebos envenenados y otros métodos prohibidos de captura de predadores. De acuerdo con la Ley de la Flora y Fauna Silvestres, la vigilancia, inspección y control de las especies silvestres y sus hábitats corresponde a la consejería a través de los agentes de Medio Ambiente de la Junta.



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