Se trata del primer marcaje de estas características que se realiza en el mundo con cercetas pardillas, una de las aves acuáticas en mayor peligro de extinción de Europa. 

El objetivo de este proyecto de investigación, subvencionado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, es detectar las causas del declive poblacional, evaluar los riesgos de extinción y poder establecer acciones efectivas de conservación a lo largo de la ruta migratoria. 

Para ello, el grupo de investigación en Ecología Terrestre de la Universidad Miguel Hernández ha iniciado el proyecto de marcaje con cinco ejemplares equipados con emisores vía satélite. La cinco aves han sido liberadas en el Parque Natural del Hondo junto con otros 32 ejemplares con anillas de lectura a distancia, que permitirán identificar cada ejemplar y estudiar sus movimientos. Las cercetas pardillas liberadas proceden de las nacidas en cautividad en el Centro de Recuperación de Fauna "La Granja" de El Saler, dependiente de la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente. 

Se da la circunstancia de que a partir del año 2000, con fluctuaciones, la población nidificante de cercetas pardillas en España no ha dejado de descender. En la primavera de 2012 su población de redujo a tan solo catorce parejas y Andalucía y 12 en la Comunitat Valenciana. En 2013 la situación fue a peor con 22 parejas en Andalucía y tres parejas en la Comunitat. Por último en 2014 hay un débil repunte en la Comunitat con nueve parejas de cercetas. 

Hay que tener en cuenta que toda la población reproductora de Cerceta pardilla en Europa Occidental se localiza básicamente en Andalucía y Comunitat Valenciana, junto con unas pocas parejas que algunos años pueden nidificar en Castilla-La Mancha, Murcia y Baleares. 

El Parque Natural de El Hondo principal punto de nidificación de Europa 

La importancia de El Hondo (para el periodo 1988-2014 ha acogido el 66,7% del total de parejas nidificantes en la Comunidad Valenciana) es tal que en los años en que la población de este enclave fue buena no solo se convirtió en el principal punto de nidificación de España y Europa para esta especie, sino que también permitió que se expandiera por otros humedales litorales valencianos como los Parques Naturales de Pego-Oliva y l´Albufera, los marjales de La Safor, el de "Els Moros" (Sagunto) o el de Almenara, o en otras localidades alicantinas como el Hondo de Amorós, el Clot de Galvany o los Saladares de Agua Amarga. Sin embargo, al caer la población en El Hondo, también ha desaparecido como reproductor en la mayoría de las localidades anteriormente citadas. 

La causa principal del descenso de las poblaciones valencianas de esta especie hay que buscarlas en los repetidos episodios de sequía o inadecuada gestión de los niveles hídricos que, desde 1997, se vienen repitiendo en El Hondo. Estos episodios han provocado además sucesivos brotes de botulismo (causados precisamente por la escasez y la mala calidad del agua, en especial hacia finales de la época reproductora), que han conllevado mortalidades importantes de cercetas pardillas. 

Cría en cautividad en la Granja de El Saler La Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente lleva más de dos décadas trabajando intensamente en el mantenimiento y protección de las poblaciones de la Cerceta pardilla. De hecho es una de las especies de vertebrados valencianos sobre las que más actuaciones de conservación se han desarrollado. 

Dada la precaria situación de la especie, y con el apoyo de otras comunidades y el Ministerio, la Conselleria ha puesto en marcha un programa de cría en cautividad en el Centro de Recuperación de Fauna "La Granja" de El Saler, que cuenta con una dilatada experiencia en programas similares con otras especies de aves acuáticas (Calamón, Focha cornuda, Malvasía…). 

El programa se está realizando en la infraestructura construida dentro de la obra "Adecuación y mejora de instalaciones para programas de reproducción en cautividad de especies amenazadas en el C.R.F. "La Granja" de El Saler (Valencia)" finalizada en 2012 y cofinanciada por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino y la Generalitat Valenciana vía fondos FEDER. 

En estas instalaciones están alojadas una veintena de ejemplares procedentes de El Hondo (todos ellos recogidos heridos o enfermos en dicho Parque Natural) con los que se han formado las parejas y se han obtenido un total de 42 pollos en 2013 y 35 en 2014, todos ellos nacidos de forma natural y criados por sus progenitores en jaulones de grandes dimensiones. 

Además, el Servicio de Vida Silvestre de la Conselleria realiza un exhaustivo control de la población valenciana de Cerceta pardilla que incluye censos quincenales y mensuales en los parques naturales de El Hondo y las Salinas de Santa Pola. En los últimos años, este seguimiento se ha reforzado con la colaboración del Departamento de Biología Aplicada de la Universidad Miguel Hernández. 

Actuaciones sobre el hábitat 

De este modo, desde 2011 y hasta 2015 se está llevando a cabo un proyecto de mejora de hábitat para esta especie en diversas fincas públicas y privadas de los Parques Naturales de El Hondo. Las actuaciones han consistido en la creación de áreas lagunares y el mantenimiento de niveles hídricos. Para ello, se ha realizado la limpieza y el dragado de canales mediante excavación de cauces y desagües, la limpieza y el ensanchamiento de azarbes y el arreglo de las entradas de agua de los diferentes humedales. Este proyecto de mejora, que cuenta con un presupuesto de 1.200.000 euros, está cofinanciado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, vía fondos FEDER de la Unión Europea, y la Generalitat Valenciana. 

Descenso poblacional 

La evolución histórica de la Cerceta pardilla manifiesta una tendencia clara de descenso, pasando de las miles de parejas del siglo XIX a las 100-200 estimadas en la década de los años 60 del siglo pasado y a su casi total extinción a finales de los años 70. Sin embargo, a partir de la segunda mitad de la década de los años 80 comienza un paulatino ascenso, llegando a un máximo de 250 parejas censadas en 1988, localizadas la mayoría de ellas en las Marismas del Guadalquivir. En 1989, debido a una prolongada sequía, la población vuelve a sufrir un drástico declive en Andalucía, que se sitúa con apenas 20 parejas. Por contra, la especie se recupera en el Parque Natural de El Hondo (que permanecía con excelentes niveles hídricos esa primavera), censándose algo más de 30 parejas. 

Desde ese año la población de Andalucía fue descendiendo paulatinamente hasta llegar a una única pareja en 1995, mientras que en El Hondo fue experimentado un continuado incremento hasta alcanzar las 91 parejas de 1998, máximo histórico conocido para la Comunidad Valenciana. Fue en estos años cuando quedó de manifiesto el extraordinario papel de El Hondo como una de las localidades más importantes de Europa para esta especie.



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