La iniciativa Bosques flotantes: gestión forestal contra la erosión y el Cambio Climático, desarrollada por Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) desde julio de 2012, es posible gracias a la colaboración establecida con Fundación Iberdrola en el marco de su convocatoria 2012 de ayudas sociales "Energía para la Solidaridad".

De entre las distintas acciones contempladas en Bosques Flotantes, destacan los trabajos de reforestación en el hayedo de Busturejo, monte localizado en el término municipal de Espinosa de los Monteros, Burgos. Esta nueva superficie forestal se plantea como un nexo de unión entre las manchas forestales del norte de Burgos y el Parque Natural de los Collados del Asón, en Cantabria.

Mediante esta plantación, FNYH persigue aumentar la capacidad de retención hidrológica, frenar la erosión en las cabeceras fluviales y prevenir la propagación de incendios, así como amortiguar los efectos del Cambio Climático, creando sumideros forestales, en las cimas de la Montaña Pasiega y Oriental de Cantabria y Burgos.

Junto al incremento de la superficie arbórea el proyecto ha celebrado el taller “Una mirada a nuestros recursos naturales: buenas prácticas para mejorar nuestro entorno desde el hogar”. Una serie de sesiones en las que se ha recalcado la importancia del consumo responsable de energía y la prevención de la contaminación de las aguas desde el hogar. A través de una parte teórica y una práctica, en la que las participantes han aprendido a elaborar distintos productos de limpieza para el hogar basados en ingredientes no nocivos para el medio ambiente y de fácil acceso, como el vinagre, el bicarbonato sódico o el bórax. Han tomado parte en los talleres distintos colectivos de mujeres del entorno pasiego, siendo las mujeres de San Roque de Riomiera, Miera o Liérganes, algunas de sus participantes.

Las jornadas de voluntariado ambiental, en las que se han llevado a cabo trabajos de reforestación, está siendo otra de las líneas de acción del proyecto, que finalizará el próximo mes de junio.

Los Bosques Flotantes: el porqué de su nombre

Durante los S. XVII y XVIII, coincidiendo con el periodo de esplendor imperial español, la Armada Real de la época se nutría de las piezas de artillería y munición de las Reales Fábricas de Liérganes y La Cavada (Montaña Pasiega, Cantabria), además de los navíos construidos en los Reales Astilleros de Guarnizo. El precio de este periodo para la Montaña Pasiega: 10 millones de árboles talados y 50.000 ha de bosques arrasadas: los bosques flotantes.



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