En los trópicos no sólo se están perdiendo miles y miles de árboles debido a la tala ilegal e indiscriminada, sino que por culpa del calentamiento global muchos insectos pueden extinguirse. Y es que si no se adaptan al cambio de las temperaturas, pueden desaparecer en algunas décadas.

Científicos de la Universidad de Washington han publicado un estudio en los Anales de la Academia Nacional de Ciencia de Estados Unidos en el que revelan que los insectos que viven más cerca del ecuador podrían enfrentar la extinción total por el aumento de temperaturas, y por el contrario los que viven en regiones alejadas del ecuador podrían experimentar una explosión demográfica.

Los investigadores estudiaron decenas de especies de insectos de todas partes del mundo, viendo los cambios de temperatura registrados en el mundo entre 1950 y 1990. La idea era ver cómo se habían visto afectados por ello y realizar una predicción de cómo reaccionarían para fines de este siglo si las temperaturas siguen subiendo como tantos estudios científicos vienen afirmando desde hace años.

Los insectos tienen sangre fría, lo que quiere decir que su sangre no tiene una temperatura constante como la de los animales de sangre caliente, sino que varía dependiendo de la temperatura ambiente. Los insectos tampoco tienen una protección como la de las serpientes, que para los meses fríos les crece una piel más gruesa para así aislarse más de la temperatura ambiente. Los insectos están limitados a tomar el sol cuando tienen frío o refugiarse a la sombra si hace mucho calor. Algunos se entierran, o se esconden en huecos para aislarse de la temperatura.

Teniendo esto en cuenta, les costaría mucho adaptarse a un incremento de 5,4º, que es lo que se espera que aumente para 2100.

"En el trópico, muchas especies parecen estar viviendo muy cerca de su temperatura óptima, lo que les permite prosperar", dijo Joshua Tewksbury, de la Universidad de Washington. "Pero una vez la temperatura aumenta por encima de ese grado óptimo, los niveles vitales disminuyen rápidamente, sin que puedan hacer mucho para revertir la situación".

Y a raíz de esto que comentábamos de la sangre fría de los insectos, si en las zonas muy cálidas mermarían por culpa de no poder adaptarse, en las zonas que hoy en día son frías o templadas habría una gran explosión de insectos, ya que allí podrían vivir mejor que antes. Esto acarrearía problemas como la transmisión de enfermedades.



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