Hoy se presenta en el Consejo de Participación de Doñana una propuesta para ampliar la superficie de cultivos de regadío dentro del Parque Natural, una presión que ya no respeta ni los propios límites del Espacio Protegido. 

WWF estará en el Consejo para marcar una línea roja ante el avance del regadío, que amenaza el futuro del humedal más importante de Europa y lo hace más vulnerable al cambio climático. 

La organización lamenta que la Junta de Andalucía no frene la expansión del regadío ni dentro del Espacio Protegido, tal y como advierten desde hace años desde los organismos internacionales UNESCO, UICN y Ramsar. 

Doñana es uno de los humedales más importantes de Europa, y uno de los espacios Patrimonio de la Humanidad más vulnerables ante el cambio climático. 

La finca Hato Blanco Nuevo, ha presentado una propuesta para transformar 300 hectáreas de secano a regadío. El crecimiento de regadío en el Espacio Natural es totalmente inaceptable para WWF, ya que es una zona donde los niveles del acuífero están en alerta y donde la propia Confederación Hidrográfica del Guadalquivir reconoce el mal estado del acuífero, por lo que las dotaciones por cultivo deberán disminuir y las Administraciones no deberían dar opción a aumentar la superficie de regadío ni a crear nuevas balsas de regulación.

Otro ejemplo de este asedio constante es la Finca Álamo, donde se pretende aumentar –también dentro del Espacio Protegido- la superficie de cultivos de regadío bajo plástico ante la inacción del Espacio Natural Doñana, que no se ha pronunciado oficialmente sobre si la actividad tiene o no cabida dentro del Espacio por lo que las máquinas podrían empezar a trabajar en cualquier momento, aumentando el cerco a Doñana.

Pero la presión, tal y como ha denunciado insistentemente en los últimos años WWF, también continúa fuera del Espacio Protegido, en la zona sometida al Plan de la Corona Forestal. 

Un año después de su aprobación, WWF lamenta que no se hayan dado pasos para catalogar ni cerrar pozos ilegales ni para avanzar en el cierre de las fincas de regadío posteriores a 2004, tal y como marca el propio Plan Especial. 

Además  la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (dependiente del Gobierno central) sigan sin estar coordinadas para buscar soluciones, y todavía no se ha convocado ni una sola Comisión de Seguimiento del Plan Especial.

 Para WWF, la compra de la Finca Mimbrales por la CHG fue una buena noticia, pero quedará en nada si no se pone freno a los regadíos y se eliminan las fincas correspondientes. 

La organización considera inaceptable que ayuntamientos locales como Almonte o Lucena del Puerto estén usándolo como excusa para presionar y pidan un trueque a costa de Doñana: al retirarse  hectáreas de regadío de Mimbrales, ahora reclaman la amnistía de fincas que deben ser eliminadas.

 WWF estará mañana en el Consejo de Participación de Doñana para marcar una línea roja frente a los nuevos regadíos y exigir que se cumpla la ley. “La Junta de Andalucía debe impedir nuevos regadíos dentro de Doñana, con su agua cada vez más escasa y más sobreexplotada. 

El futuro de este tesoro de toda la Humanidad y de la propia agricultura en la zona depende de la protección de los recursos naturales”, ha concluido el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo.   



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