Según han confirmado a Europa Press fuentes de la Consejería, las primeras noticias sobre la presencia de estos especímenes en la zona apuntaban a ejemplares aislados, posibles escapes o sueltas de mascotas, si bien la aparición en una foto de fototrampeo de un grupo familiar con crías hizo "saltar las alarmas" sobre la posibilidad de establecimiento de poblaciones en el entorno de un espacio protegido emblemático.

Así, tras una campaña de prospección e identificación en el arroyo Majaberraque en septiembre, comenzó una campaña de trampeo con jaulas cebadas con diferentes alimentos que pudieran atraer a los ejemplares. En estas acciones se ha tenido el máximo cuidado, ya que en la misma zona habitan otras especies de pequeños y medianos mamíferos, incluido el lince; las trampas, que eran revisadas dos veces al día, no pueden hacer daño a los animales. Además, se instalaron en lugares sombreados y con acceso a agua, para que los animales capturados no se pudieran deshidratar.

En un mes se han trampeado once ejemplares en las jaulas colocadas en un tramo de aproximadamente dos kilómetros de arroyo. Por sus pesos y tamaños, se estima que ocho eran jóvenes, en torno a tres kilos, y tres eran adultos, dos hembras y un macho. En un lugar próximo al de las trampas se ha localizado en una finca privada el posible origen de la fuga, interviniendo los agentes los cinco ejemplares que aún quedaban en las instalaciones; los animales no estaban registrados ni identificados con marcas o microchips.

Una especie agresiva

Sobre el asunto se ha pronunciado el colectivo ecologista WWF. La técnico en programas de especies Laura Moreno ha explicado a Europa Press que la organización incide especialmente en la sensibilización y concienciación ciudadanas para evitar el abandono de mascotas, vía por la que estiman que el mapache, una especie procedente de Norteamérica, ha llegado al medio natural español en entornos como el Parque Sureste de Madrid, la Comunidad Valenciana o Doñana.

Los estudios llevados a cabo apuntan a que un número muy reducido de individuos puede expandirse mucho, dado que "no tienen enemigos naturales" y la especie presenta "mucha plasticidad" para adaptarse a nuevos ecosistemas. Estas circunstancias se relacionan con los "daños" que podrían generar en un espacio natural de las características de Doñana -es una especie omnívora y ataca, sobre todo, a las puestas de huevos- por lo que ha asegurado que "es un problema que hay que atajar".

La venta ilegal por Internet u otras vías ha intensificado la cuestión, según Moreno, que ha explicado que "mucha gente que desconoce el problema ve un cachorro bonito e inofensivo, pero son muy inteligentes, con mucha capacidad para adaptarse a nuevos medios y agresivos tanto con otras especies como con el propio ser humano".



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de