Especies de las islas Galápagos

Esta historia tiene una buena noticia y otra mala. Empecemos por la buena: un equipo de científicos ha encontrado dos nuevas y coloridas especies en las islas Galápagos. La mala es que todo parece indicar que al menos una de ellas ya se ha extinguido. Los científicos han analizado a nivel molecular especímenes disecados en el museo de la California Academy of Sciences para determinar que al menos dos subespecies del mosquero cardenal, un ave paseriforme de vívido color bermellón y con una compleja historia evolutiva (se reconocen 12 subespecies), deberían ser elevadas a la categoría de especie. La biodiversidad cuenta por tanto con dos nuevas especies que, además, solo habitan en el archipiélago que popularizó para siempre Charles Darwin. Pero una podría haber desaparecido para siempre

La especie que se teme extinta es un mosquitero de pequeño tamaño endémico la isla de San Cristóbal, la situada más al este del archipiélago. Fue avistado por última vez en 1987 así que podría considerarse la primera extinción de una especie de las Galápagos en la era moderna. Esta es la conclusión a la que han llegado investigadores de California Academy of Sciences, San Francisco State University, University of New Mexico y San Francisco Bay Bird Observatory, y que han publicado en la revista Molecular Phylogenetics and Evolution.

Dicen los autores del estudio que la confirmación de esta primera desaparición supone cruzar una línea roja en la conservación de la naturaleza de Galápagos y lanza una clara señal de alarma: es preciso entender qué ha llevado a este pequeña ave a la extinción. Aunque aún hay esperanza: los científicos reconocen que quizá estén equivocados: ¿Y si nadie estuviera buscando a esta ave? Sabemos dónde vivía, sabemos que podría estar extinta así que -como dicen los científicos- esta noticia puede ser un catalizador para que quienes colaboran en proyectos de avistamiento de aves corrijan esta noticia y confirmen que hay una nueva especie en la isla de San Cristobal y está viva.

“Historias como esta ponen de manifiesto la importancia de realizar avistamientos y de recibir y procesar las citas de todas las aves en cualquier punto y en cualquier momento. Es la mejor manera de conocer la evolución de las poblaciones de aves en un determinado lugar, determinar su situación de amenaza y encontrar soluciones para atajarla. Gracias a la aplicación móvil BirdTrack, que ofrece SEO/BirdLife de forma gratuita, los aficionados a la ornitología pueden compartir y registrar sus observaciones, contribuyendo así decididamente a generar ciencia ciudadana, expone el coordinador del área de Seguimiento, Juan Carlos del Moral.



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