El libro, que cuenta con 3.000 ejemplares en su primera edición, es un compendio de los 47 monumentos naturales (árboles o conjuntos de árboles) que existen en la Comunidad Foral. Uno de ellos, el catalogado con el número 25, es la sequoya del Palacio de Navarra, que fue plantada en 1855 y ha sido el lugar elegido para la presentación del libro, en la que también han participado sus autores, Fermín Olave Velasco, Yolanda Val Hernández y Óscar Schwendtner García.

"Monumentos Naturales de Navarra" no pretende ser una publicación científica. Se trata de un libro divulgativo que, a través de sus 301 páginas a color, pretende dar a conocer la existencia y ubicación de este patrimonio natural, así como remarcar su importancia desde el punto de vista social, económico y ecológico. Se puede adquirir en la tienda de Publicaciones del Gobierno de Navarra (c/Navas de Tolosa 21, Pamplona) al precio de 30 euros o en www.cfnavarra.es/publicaciones.

De los 45.000 euros a los que asciende el coste de la publicación, 30.000 han sido aportados por Obra Social "la Caixa" y los 15.000 restantes por el Gobierno de Navarra en virtud del convenio que ambos organismos mantienen y gracias al cual, la entidad bancaria aporta 1,2 millones de euros anuales desde hace 4 años para conservación del patrimonio natural, integración de personas en riesgo de exclusión social o adaptación de espacios naturales para personas con discapacidad.

Monumentos Naturales de Navarra

El libro "Monumentos Naturales de Navarra" está estructurado por especies. Se hace una breve descripción de su importancia ecológica y cultural para Navarra y se explica cómo es la gestión de sus ejemplares. Finalmente, se describe cada monumento natural en particular, aportando datos concretos sobre sus características, localización y modo de acceso. Para posibilitar que el lector reconozca el monumento natural, el libro aporta las coordenadas UTM que facilitan su localización. Además, cada ejemplar ha sido fotografiado en distintos momentos del año para mostrar sus diferentes ciclos vegetativos.

Para la creación de este catálogo de monumentos naturales se partió de un anterior catálogo, aprobado en 1991, en el que figuraban 31 monumentos. Para su ampliación, se tuvieron en cuenta cientos de propuestas realizadas por ciudadanos particulares, ayuntamientos, concejos y técnicos forestales. El Gobierno de Navarra llevó a cabo un minucioso trabajo de revisión de todas estás propuestas durante cuatro años. Para la selección final de los árboles se tomaron en consideración diferentes parámetros como el valor ecológico, estado sanitario, edad, especie, relevancia histórica, localización, propiedad o acceso. Dichas características fueron valoradas por expertos en diferentes materias para, finalmente, proponer un nuevo catálogo. A la vez que se han añadido nuevos ejemplares, se han tenido que excluir algunos otros que sí estaban presentes en la recopilación de 1991.

En el nuevo catálogo de monumentos naturales hay tres hayas; un grupo de pinos silvestres; seis ejemplares o grupos de encinas y carrascas; ocho ejemplares o grupos de quejigos y robles pubescentes; ocho robes atlánticos; dos enebros; dos espinos; dos arces; tres tejos; dos nogales; y un ejemplar de sauce, álamo, acebo, peral, morera y cedro. Los árboles elegidos tienen, en sí mismos, la consideración de espacios naturales protegidos. Este régimen incluye aspectos tales como la prohibición de cortarlos total o parcialmente, realizar inscripciones y quemarlos o hacer fuego en su entorno próximo o la prohibición de realizar en el área de proyección de su copa cualquier actividad que pueda incidir negativamente sobre el ejemplar protegido.



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