El incremento de la demanda de sopa de aleta de tiburón, especialmente en Asia, amenaza una de cada tres especies de escualos en el mundo, según el primer estudio realizado por la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN) sobre las poblaciones de tiburones oceánicos y rayas, que revela que 11 de las 21 especies se encuentran en peligro de extinción.

El trabajo, publicado en la revista "Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems", atribuye esta situación a la sobrepesca y en especial al aumento en el consumo de este "manjar", que se ha visto acelerado por el rápido crecimiento de las economías asiáticas, así como a la captura accidental de individuos durante la pesca de otras especies.

Entre las principales recomendaciones para mitigar esta situación, los expertos reclaman el establecimiento de cuotas máximas científicas a la pesca de tiburones y rayas y el fin de la extracción indiscriminada de aletas de tiburón. Además, sugieren que se mejore el control de la pesca y se invierta en el estudio de estas poblaciones, al tiempo que se miniza la caza accidental en otras actividades y se coopera con otros países para contribuir a su conservación.

Martillo, sedoso y marrajo, en peligro

Un total de quince científicos de trece institutos de investigación de todo el mundo han dirigido este proyecto del Grupo de Especialistas en Tiburones de la IUCN. Entre las especies amenazadas se encuentran el tiburón martillo (Alopias vulpinus), el tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis) y el tiburón marrajo (Isurus oxyrinchus).

En este sentido, advierten que en la mayoría de los casos la pesca de escualos no está regulada y se realiza de forma insostenible, ya que suelen extraerse las aletas y descartarse el resto del animal, por lo que estos individuos no están contabilizados. "La visión tradicional de los tiburones oceánicos y las rayas como rápidos y poderosos hace pensar a menudo que son insensibles a la presión pesquera", señala uno de los coautores del estudio, Sonja Fordham, responsable del Grupo Especialista de Tiburones.

Así, asegura que, a pesar de las numerosas evidencias sobre el declive y el incremento de amenazas sobre estas especies, no hay cuotas límite internacionales para la caza de tiburones. "Nuestra investigación muestra que la acción debe ser urgente y global para que esta actividad sea sostenible", indica.

Tanto los tiburones como las rayas son especialmente vulnerables a la sobrepesca porque tardan mucho en llegar a una edad sexual madura y tienen una prole escasa. "Las autoridades de pesca, a nivel nacional, regional e internacional, tienen la obligación real de mejorar esta situación", señala otro de los autores, Nicholas Dulvy, de la Universidad Simon Fraser, de Vancouver (Canadá).

Así, Dulvy aplica que se están perdiendo especies a un ratio de 10 a 100 respecto a las ratios históricas de extinción, debido a que el hombre está incrementando la explotación de los recursos oceánicos y ello amenaza a muchas especies acuáticas, en especial los tiburones. Sin embargo, precisa que con el suficiente apoyo público y una política eficaz se puede poner freno a esta situación.



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