Al acto asistieron el presidente del CSIC, Emilio Lora-Tamayo, el presidente de Banco Santander, Emilio Botín, y el director general de la Fundación General CSIC, Miguel García Guerrero.

El presidente del CSIC, Emilio Lora-Tamayo, ha destacado la iniciativa: “Estos proyectos, y los resultados que están obteniendo, son un ejemplo del éxito de las iniciativas de colaboración público‐privadas. Con investigación básica aplicada al medio ambiente, y el apoyo de la empresa, se pueden realizar investigaciones punteras que protejan cinco especies en peligro de extinción y, además, concienciar a la sociedad sobre la importancia del respeto a la naturaleza”.

En la misma línea se expresó Emilio Botín, para quien estos proyectos demuestran “que la colaboración entre universidades y centros de investigación, empresas y administraciones es posible, y que cuando se produce resulta extraordinariamente fructífera”. Añadió que “en Banco Santander compartimos la ambición de la Fundación General CSIC por convertirse en agente catalizador de una creciente y necesaria interacción público privada en el sistema español de investigación y desarrollo”.

Miguel García Guerrero, director general de la Fundación General CSIC, resaltó en su intervención la renovada orientación de esta Fundación como “agente facilitador del encuentro y la colaboración del CSIC con los entes empresariales y sociales, a fin de fomentar la transferencia de conocimiento en beneficio de la sociedad española”, aludiendo específicamente al papel de la Fundación en la promoción de iniciativas de colaboración público‐privada como la enmarcada en el ámbito de esta jornada.

Iniciativas de investigación

Cinco proyectos componen el grupo de Proyectos Cero sobre Especies Amenazadas.

  • Plan de acción para la viabilidad de la lapa en peligro de extinción Patella ferruginea: este proyecto, dirigido por la investigadora del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales Annie Machordom, busca asegurar la conservación de la especie de lapa mediterránea Patella ferruginea mediante el estudio de sus aspectos biológicos básicos. En particular, de su biología reproductora, el análisis de la estructura poblacional y su conectividad genética, y la obtención de juveniles en condiciones de laboratorio para restaurar poblaciones que se hayan visto afectadas por catástrofes naturales o de origen humano.

Poco más de dos años después de su inicio, el proyecto ha alcanzado su objetivo central: ha logrado reproducir en cautividad, mediante fecundación artificial, ejemplares de la lapa ferrugínea. Durante los experimentos, los investigadores consiguieron observar todo el desarrollo embrionario y larvario de esta lapa hasta superar el paso de las larvas planctónicas a juveniles reptantes, la fase más crítica y delicada de su crecimiento.

  • Secuenciación del genoma del lince ibérico: es el objetivo principal de proyecto liderado por José Antonio Godoy, investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana. Se busca aportar un recurso de gran importancia para el conocimiento de la especie y su conservación, y recopilar información que podría perderse en un futuro próximo si la especie llegara a extinguirse.

Hasta el momento, los investigadores han logrado completar la secuenciación de RNAs, los intermediarios que los genes producen cuando se expresan, en 11 tejidos distintos. Así, han obtenido un primer inventario que muestra qué genes se expresan y a qué nivel lo hacen en cada uno de los tejidos. Además, se han obtenido todos los datos necesarios para la generación del genoma de referencia y se han secuenciado 10 linces adicionales para el análisis de la variación genética remanente en la especie.

  • Origen y conservación de fósiles vivientes de plantas con flor endémicas en España: Se conoce como fósiles vivientes a aquellos organismos que son los últimos supervivientes de linajes evolutivos antiguos. Este proyecto, dirigido por el investigador del CSIC Pablo Vargas, del Real Jardín Botánico, evalúa si los géneros de plantas Avellara fistulosa (chicoria hueca), Castrilanthemum debeauxii (margarita del Castril), Gyrocaryum oppositifolium (nomevés), Naufraga balearica (náufraga) y Pseudomisopates rivas‐martinezii (falso dragoncillo) son fósiles vivientes. Cada uno de los cinco géneros, endémicos de la Península Ibérica, está formado por una única especie. Con el fin de comprender las causas de la amenaza sobre ellos, los investigadores están analizando su diversidad genética y caracterizando su biología  reproductiva.

Hasta el momento, el proyecto ha evaluado positivamente como fósiles vivientes al menos cuatro de los géneros estudiados, lo que los reafirma como un legado evolutivo único. Los resultados provisionales realzan la importancia de emprender iniciativas inmediatas para su conservación y están dado pie a proyectos de reintroducción y reforzamiento de las poblaciones de una de las especies.

  • Aves esteparias, prácticas agrícolas y viabilidad económica: hacia la conservación de especies amenazadas en paisajes humanizados: el objetivo principal del proyecto "Un paso adelante", liderado por el investigador Lluís Brotons del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña, es la integración de estrategias de conservación de especies de aves amenazadas en sistemas agronómicos sostenibles social y económicamente.

Esta iniciativa ha desarrollado metodologías que describen las prácticas agronómicas dominantes de manera más acorde a la percepción que las especies de aves amenazadas tienen de los paisajes en los que conviven con los humanos. Este diccionario biológico‐agronómico permite anticipar los efectos globales de los sistemas agronómicos en el estado de conservación de las especies. El proyecto entra en los próximos meses en una nueva etapa al plantearse el reto de definir escenarios viables, tanto económica como agronómicamente, y evaluar su papel en la conservación de las especies de aves de estepa amenazadas.

  • Mitigación de enfermedades en poblaciones de anfibios en declive: El proyecto liderado por el investigador Jaime Bosch, del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, se centra en la lucha contra la quitridiomicosis, una enfermedad causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis que afecta a los anfibios.

Los trabajos en este campo se encuentran en pleno desarrollo. Además de las estrategias de mitigación y caracterización de la enfermedad, los investigadores están estudiando los distintos componentes proteicos de la piel de los anfibios que les ayudan a mantener a raya patógenos indeseables. Por otra parte, el proyecto está ensayando posibles procesos de inmunización, mediante la exposición de los animales a cepas del hongo con una virulencia reducida.



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