Ballenero
Ballenero japonés

Dos miembros de la organización ecologista Sea Shepherd que viajaban en el buque Steve Irwin han denunciado que resultaron heridos con cortes y lesiones de moratones cuando tres balleneros japoneses les atacaron con cañones de agua, bolitas de cobre y plomo, y armas sónicas en el Océano del Sur.

Violación del derecho internacional

El portavoz del Sea Shepherd, Paul Watson, ha indicado a través de un comunicado que “el despliegue de sistemas de armas militares en la Zona del Tratado de la Antártida es una violación del derecho internacional”.

Watson explicó que el arma sónica Long Range Acoustical Devices (LRAD) puede causar sordera, permanente o temporal, desorientación, náuseas y vómitos, aunque admitió que los nipones dispararon desde larga distancia, que es menos peligrosa.

Las bolitas de cobre y plomo fuero lanzadas desde el ballenero Yushin Maru 3 a una zodiac de los ecologistas.

Cada año, Sea Shepherd suele acosar a los pesqueros nipones durante su programa de caza de cetáceos para investigaciones científicas en aguas del continente helado. La táctica es mantener a los barcos japoneses en constante movimiento dado que para cazar ballenas necesitan tener el buque estable.

Australia descarta acciones legales

La organización ecologista pretende que los gobiernos de Australia y Nueva Zelanda pongan ante la justicia un informe publicado por el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW), según el cual el derecho internacional permite a esos países parar la caza de ballenas.

Pero Australia afirmó la semana pasada que mantendrá la presión diplomática sobre Japón y descartó la posibilidad de iniciar acciones legales.



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