Esta es una de las conclusiones de un estudio llevado a cabo por los investigadores de la UPV Esther Julia Olaya, Francisco Martínez Capel, Rui Costa y Juan Diego Alcaraz-Hernández.

El objetivo de la investigación es facilitar la  gestión eficiente y sostenible de la biodiversidad de los ríos a través del desarrollo de un modelo predictivo, que permite anticipar los resultados de actuaciones de restauración en tramos de ríos alterados antes de acometerlas.

El estudio ha demostrado que la eliminación de azudes en desuso puede llegar a duplicar la presencia de especies nativas en algunos puntos de los ríos mediterráneos. Estos obstáculos también influyen en otras variables determinantes para la salud de los peces nativos, como la el porcentaje de hábitats de corrientes. Según apunta la investigadora Esther Julia Olaya “algunas especies de peces mediterráneos utilizan este tipo de hábitat a diferencia de especies exóticas que prefieren las pozas”. En cuanto al caudal medio anual de los ríos y a su coeficiente de variación, influyen en la organización de comunidades acuáticas mediterráneas, “debido a que la biología de las especies presenta rasgos asociados a ambientes fluctuantes y poco predecibles’. La calidad del agua es otro factor importante para el desarrollo de las comunidades de peces.

Ríos y redes neuronales artificiales

El equipo de investigación del IGIC optó por un modelo predictivo del tipo de “redes neuronales artificiales”. Los objetivos del estudio eran: predecir la riqueza de especies nativas; determinar la influencia de cada variable ambiental en la riqueza y simular medidas de mitigación para una mejora potencial del estado ecológico de dos segmentos del río Júcar. El área de estudio comprendió los cauces principales de las cuencas de los ríos Júcar, Cabriel y Turia.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de