La Comisión Europea ha hecho público su informe anual sobre oportunidades de pesca en el que se muestra un empeoramiento del estado de conservación de los stocks pesqueros en el Atlántico y Mediterráneo. Oceana valora la situación descrita por la Comisión como inquietante debido a los elevados niveles de sobrepesca, y pide a la Comisión y Estado Miembros que tomen medidas firmes para garantizar la coherencia entre las posibilidades de pesca y los principios acordados en la Política Pesquera Común.

Las cifras presentadas por la Comisión son preocupantes. En el Atlántico, a pesar del incremento en el número de poblaciones explotadas de acuerdo al criterio del rendimiento máximo sostenible, el porcentaje de stocks sobrepescados se ha incrementado durante los últimos dos años, del 39% en 2013 al 41% en 2014 y 48% en 2015. Por su parte, en el Mediterráneo la situación resulta deplorable, con un 93% de los stocks sobrepescados, una cifra que se mantiene o empeora durante la última década. De esta manera, la sobrepesca afecta a especies comerciales claves como el bacalao y el lenguado en ciertas áreas del Atlántico, y a la merluza y el pez espada en el Mediterráneo, entre otras.

“La Unión Europea parece avanzar en la recuperación de los stocks pesqueros, ya que el número de pesquerías explotadas en niveles del Rendimiento Máximo Sostenible aumenta progresivamente. Sin embargo, los ciudadanos no deben olvidar que venimos de tiempos oscuros y aún hacen falta grandes mejoras y compromisos sólidos para garantizar que pesquerías saludables en 2020. Casi la mitad de los stocks atlánticos y la mayoría de los del mediterráneo siguen sufriendo sobrepesca. Los Estados Miembros deben entender que los tímidos avances no son suficientes para erradicar la sobrepesca, sino que hacen falta acciones inmediatas y contundentes”, afirma Lasse Gustavsson, director ejecutivo de Oceana en Europa.

La realidad descrita choca con los principios y objetivos acordados en la Política Pesquera Común, en particular con el compromiso de poner fin a la sobrepesca si es posible en 2015. Para corregir esta situación la Comisión europea propone en su comunicación una serie de guías para el establecimiento de las posibilidades de pesca en 2016. Unos principios que están relacionados con el establecimiento de tasas de explotación pesquera compatibles con el Rendimiento Máximo Sostenible y la aplicación progresiva de la prohibición de descartes, que por primera vez afectará a un reducido grupo de especies de fondo, demersales y bentónicas, aún no bien definido.    

“La gestión de la actividad pesquera en Europa tiene todos los elementos necesarios, incluyendo el asesoramiento científico y el marco normativo, para avanzar en la recuperación y explotación responsable de los recursos pesqueros. El logro o fracaso de este necesario objetivo solo depende de la voluntad política”, concluye Ricardo Aguilar, director de Investigación de Oceana en Europa.



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