El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino ha realizado un análisis de los regadíos españoles durante el periodo 2002/2007, basado en los resultados de la Encuesta de Superficies y Rendimientos de cultivos (ESYRCE), en la que se recoge anualmente información sobre los sistemas de riego ligados a parcelas y a los cultivos que las ocupan.

Según el informe, se constata el uso de sistemas mas eficientes con la aplicación de nuevas tecnologías en el 66 por ciento del regadío español, lo que ha llevado desde 2004 al predominio de la superficie de riego localizado, mas eficaz en el ahorro de recursos hídricos al distribuir el agua por goteo o microaspersión, frente el riego por gravedad, caracterizado por el reparto del agua en la superficie de la parcela mediante surcos, o directamente desde las acequias o canales, sobre la superficie nivelada aprovechando la inclinación del terreno. Esta evolución hacia un riego localizado mayoritario se corresponde con las políticas de regadío desarrolladas en los últimos años, encaminadas a lograr una agricultura sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

De acuerdo con las estadísticas, del total de superficie de regadío en España, que asciende a 3.360.782 hectáreas, el riego localizado se utiliza en el 44,7 por ciento de la superficie, concretamente en 1.502.327 hectáreas, el riego por aspersión en 464.619 hectáreas, lo que supone el 13,8 por ciento del total, y el automotriz en 250.483 hectáreas, que representan el 7,5 por ciento, frente al riego por gravedad con 1.115.271 hectáreas, lo que supone un 33,2 por ciento del total.

El Análisis de los regadíos españoles ofrece también datos sobre los tipos de riego utilizados en la agricultura, tanto sectorialmente, analizando los principales grupos de cultivo en regadío, como territorialmente, estudiando la distribución de dichos sistemas en aquellas Comunidades Autónomas donde la superficie irrigada tiene especial importancia.

De acuerdo con el análisis sectorial, destaca el predominio del riego localizado en el olivar y viñedo, por encima del 90 por ciento, seguido por los frutales y los cítricos con más del 65 por ciento. Los datos recogidos demuestran también que la mitad de la superficie de hortalizas, incluidas las de invernadero, se riega con estos sistemas más modernos, realizándose el resto por gravedad y aspersión.

También se emplea el riego por aspersión para el 66,5 por ciento de la superficie dedicada a tubérculos y en más del 40 por ciento del riego de cultivos industriales y de leguminosas. Sólo los cereales y las plantas forrajeras son cultivos en los que se utiliza principalmente el riego por gravedad, en el 60 por ciento de su superficie.

En relación con el análisis territorial, se desprende que las principales Comunidades Autónomas con superficie de riego son Andalucía con 944.661 hectáreas, el 28,1 por ciento del total estatal, Castilla La Mancha, con 491.134 hectáreas, lo que supone el 14,6 por ciento de la superficie de regadío, Castilla y León con 389.270 hectáreas, el 11,6 por ciento, y Aragón con 385.805 hectáreas, un 11,5 por ciento de la superficie.

Y en cuanto a los sistemas de riego se constata el uso de riego localizado principalmente en Andalucía, con un 44,9 por ciento, mientras que los riegos automotrices y por aspersión se encuentran más concentrados entre Castilla y León y Castilla La Mancha, representando ambas el 66 por ciento del total nacional en automotriz y el 50,2 por ciento en riego por aspersión.

La Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE), que incluye el Informe sobre Regadíos en España, está disponible en el apartado de Estadística de la página Web del Ministerio www.mapa.es .



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