| Ocupa un cargo poco conocido,
pero su responsabilidad-el cambio climático y la contaminación-
está en boca
de todos. El Protocolo de Kioto entró en vigor un año después
de su llegada al Ministerio de Medio Ambiente,
y de momento las emisiones sobrepasan un 33% lo estipulado.
"Pero no es que no hayamos cumplido Kioto, el compromiso es para
2012", señala.
| En su casa reciclan todo lo que
pueden. "Intentamos que no se diga aquello de 'en casa del
herrero, cuchillo de palo'", comenta con una sonrisa. Lo de
las energías alternativas en el hogar es más complicado:
"Vivimos en un edificio típico de gran ciudad, con muchos
vecinos. No tenemos posibilidad de usar nuestro tejado porque no
es nuestro tejado"
Su responsabilidad abarca la meteorología, la calidad y
evaluación ambiental y el cambio climático. "Ahí
hay mucho material para preocuparme", señala. Pero fuera
de su campo, lo que más le quita el sueño es "el
urbanismo completamente insostenible" de las últimas
décadas. "En la costa de Levante todas las montañas
y huertas que yo he conocido están cubiertas de edificios".
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¿Y en 2012 lo habremos conseguido?
Todo apunta a que se está corrigiendo esa tendencia. El objetivo
que Kioto marcó a España fue excesivamente exigente, aunque
el Gobierno asume el compromiso. Pero no nos va a dar tiempo, no es posible
físicamente.
Ser el encargado de prevenir algo que sólo va a más
debe ser frustrante.
No todo va mal. Hemos reducido las emisiones de óxidos de azufre,
incrementado el tratamiento de aguas residuales, mejorado la gestión
de los residuos... Y en cuanto a las emisiones, yo no me puedo sentir
frustrado de lo que no se hizo entre 1990 y 2004. Lamento que se perdiera
un tiempo precioso.
El clima de la Tierra siempre ha cambiado. ¿Lo que ocurre
ahora no es natural?
Hay un cierto efecto invernadero que es natural y sin el que el planeta
no sería habitable. Pero la actividad humana provoca un cambio
climático antropogénico, causado por el hombre. Nunca el
clima había cambiado tan rápidamente como lo está
haciendo ahora.
¿Cómo de rápido?
En el último siglo la temperatura del planeta ha crecido 0,6 grados.
En Europa, 0,9 grados. Y en España, 1,5. Y los científicos
dicen que este siglo la temperatura puede incrementarse entre 4 y 5 grados.
Estamos ante un cambio del clima que alterará las condiciones de
habitabilidad del planeta.
De hecho, la ONU dice que el 60% de las migraciones se deben
al cambio climático. Y la mayoría proceden de países
subdesarrollados. ¿No es irónico que los que menos contaminan
sean los más afectados?
Además de irónico es injusto. Los países subdesarrollados
son menos capaces de resistir los cambios. Sin ánimo de ser catastrofista,
todos los informes coinciden en que eso se va a acentuar en las próximas
décadas. Hay países en el Pacífico que van a desaparecer,
y de hecho ya tienen acuerdos con países vecinos para, cuando llegue
el momento, trasladar a su población. No perdamos de vista que
en Asia hay decenas de millones de personas que viven a menos de un metro
de altitud sobre el nivel del mar, como en Bangladesh.
¿Entonces el futuro es tan negro como lo pintan?
No cabe duda de que estamos entrando en una sexta extinción, no
sólo por el clima. La destrucción de hábitats ha
producido un ritmo de extinción de especies sin precedentes. Vamos
hacia un futuro más o menos negro, depende de nuestra capacidad.
¿Capacidad de qué?
De reducir las causas del fenómeno, y de adaptarnos a los cambios.
Si somos capaces con suficiente anticipación de evaluar los impactos
que tendrá el cambio del clima, podremos poner medidas de adaptación.
Pero esos cambios ya se han evaluado. Ahora sería el
momento de adaptarnos.
Y lo estamos haciendo. De eso va el Protocolo de Kioto. Y estamos poniendo
en marcha estrategias de adaptación. Un ejemplo: hace poco más
de un año Canarias sufrió la primera tormenta tropical de
su historia. Hemos creado en el INM una unidad de meteorología
tropical.
Entonces, ¿podemos estar tranquilos?
Los científicos indican que hay un umbral por debajo del cual los
impactos del cambio climático serán manejables (un incremento
de unos 2 grados a nivel mundial), mientras que si lo superamos serán
de naturaleza catastrófica. Los científicos dicen que aún
estamos a tiempo, pero tenemos poco tiempo. Es el momento de que cada
cual asuma su responsabilidad. Lo que sería catastrófico
es no actuar ahora.
¿Sus bisnietos podrán visitar Doñana?
Conocerán un entorno de Doñana menor al de hoy, por una
inundación de las zonas más bajas, que ya es inevitable.
Lo que es evitable es la desaparición completa de Doñana.
Pero desde luego nuestros bisnietos van a conocer un mundo distinto del
nuestro.
¿Mejor o peor?
En condiciones climáticas habrá un cambio que hará
al planeta menos habitable. Pero es muy negativo dar un mensaje de desesperanza,
estamos a tiempo de que esos cambios sean manejables.
¿Hasta cuándo?
Los científicos dicen que tenemos una década.
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