La obtención del biodiésel se basa en
la reacción con metanol o etanol (transesterificación)
de las moléculas de triglicéridos para
producir ésteres. De esta manera se consigue
que, las moléculas grandes y ramificadas iniciales,
de elevada viscosidad y alta proporción de carbono,
se transformen en otras de cadena lineal, pequeñas,
con menor viscosidad y porcentaje de carbono y de características
físico-químicas y energéticas similares
al gasóleo de automoción. El biodiésel
puede utilizarse como único combustible o en
mezclas con el gasóleo sin efectuar ninguna modificación
en el motor.
Este proceso químico es relativamente sencillo,
aunque es necesario que se optimicen las variables de
todos los pasos que se realicen como, por ejemplo, el
exceso de metanol, la catálisis del mismo, desactivación
del catalizador, agitación, temperatura…
En cuanto a los costes de este proceso hay que indicar
que varían mucho dependiendo de la capacidad
de la planta de transformación. Para una planta
de 500.000 t/año los costes totales (incluida
la extracción, el refino y la esterificación)
se situarían en torno a las 140,6 €/tonelada
de biodiésel. Puesto que por cada litro de biodiésel
producido es necesario un litro de aceite vegetal, de
no contar con subvenciones, el coste actual de la materia
prima hace inviable el proceso desde un punto de vista
económico, si se realiza con los aceites tradicionalmente
obtenidos por el sector agrícola.
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