Madrid, 7 de marzo de 2006.
El agua, un bien de primera necesidad para la vida
y el desarrollo social y económico, será
la protagonista en el IV Foro Mundial del
Agua que se celebra en México del
16 al 22 de marzo de 2006 y que congregará
a 1.200 participantes venidos de todo el mundo con
el propósito de fomentar la participación
y el diálogo para promover políticas
sostenibles en el manejo del recurso a nivel mundial,
generar conciencia sobre los problemas relacionados
con el agua, así como promover una mejor gestión
de los recursos hídricos. Durante el Foro,
se plantearán diversos ejemplos de buena gestión
del agua de todo el mundo, de entre ellos destaca
el caso de España y, dentro del eje temático
“Manejo de Riesgos, aplicación de
la ciencia, la tecnología y el conocimiento”
se dará a conocer el significativo ejemplo
de la cuenca del Segura, que con una inversión
de 500 millones de euros, ha logrado controlar las
inundaciones de la zona.
Durante
el IV Foro Mundial del Agua se darán
a conocer diversas acciones que se hayan realizado
a nivel local ya que son una fuente de conocimiento
que el mundo compartirá en beneficio de cada
rincón del planeta con el fin de contribuir
al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del
Milenio. El agua se administra localmente y las soluciones
concretas a la problemática también
se resuelven desde la base.
Para dar a conocer las acciones alrededor del agua
que se llevan a cabo en España, durante el
Foro, en concreto el día 21 de marzo, se celebrará
una sesión inaugurada por la Ministra de Medioambiente,
Cristina Narbona, y que contará con la participación
de Jaime Palop, Director General de Aguas del Ministerio
de Medio Ambiente; Salvador Milá i Solsona,
Conseller de Medi Ambient i Habitatge Generalitat
de Catalunya; Juan José Moragues Terrados,
Presidente de la Confederación Hidrográfica
del Júcar; Fuensanta Coves, Consejera de Medio
Ambiente de la Junta de Andalucía; Domingo
Berriel, Consejero de Medioambiente de las Islas Canarias;
Alfredo Boné, Consejero de Medioambiente del
Gobierno de Aragón y Rafael Castany, Consejero
de Territorio y Vivienda de la Generalitat Valenciana,
quienes tratarán diversos temas relacionados
con las sequías y las inundaciones. Estas experiencias
pondrán de manifiesto cómo en los contextos
de escasez, la planificación del riesgo es
imprescindible.
En el caso del río Segura, la escasez e irregularidad
de las precipitaciones y la fuerte pendiente de los
cauces en su cuenca, marcan un carácter torrencial,
donde casi todo el tiempo la mayor parte de los mismos
permanecen secos y, en otras ocasiones, sólo
se puede aprovechar, de manera natural, una pequeña
porción del agua fluyente, de manera que la
mayoría del agua se dirige directamente al
mar, produciéndose, en muchos casos, graves
inundaciones ya que durante muy poco espacio de tiempo
se pueden producir precipitaciones que conforman un
importante porcentaje del total de las precipitaciones
anuales.
Para acabar con estos desbordamientos del río
Segura, la Administración General del Estado
puso en marcha el denominado Plan de Defensa de
Avenidas, un proyecto que se llevó a cabo
tras largos años de estudios hidrológicos
previos y que consistió en el recrecimiento
de presas existentes, la construcción de nuevas
presas y la realización de encauzamientos de
varios tramos del río Segura.
Tras la mejora del cauce, los beneficios para la
cuenca del Segura han sido evidentes. Desde la eje
cución
de las obras no se han detectado inundaciones significativas,
por lo que la población de la zona, 1.600.000
habitantes, se ha visto altamente favorecida. En lo
que respecta a los beneficios económicos, el
proyecto ha permitido el desarrollo de los territorios
que antes estaban amenazados y que en la actualidad
se encuentran protegidos por estas infraestructuras.
Medioambientalmente, al haberse realizado un número
importante de actuaciones en presas de laminación,
no ha supuesto la creación de nuevos embalses,
es decir, no se han tenido que realizar inundaciones
en territorios ni crear nuevos ecosistemas asociados
a los humedales creados por las retenciones en los
vasos de las presas.
En cuestión tecnológica, con el objeto
de mejorar la gestión de las avenidas y de
su normal explotación, se ha implementado el
Sistema Automático de Información Hidrológica
(SAIH), un sistema que permite el conocimiento, en
tiempo real, de la situación hidrológica
de la cuenca permitiendo activar las alarmas necesarias
a la población. Este sistema aún se
encuentra en fase de ampliación y mejora.
La fase de ejecución de la infraestructura
hidráulica fue innovadora en su tiempo por
el desarrollo que significó en los ensayos
de modelos reducidos. En la actualidad la innovación
está ligada al SAIH, en el que se están
implementando las últimas tecnologías
en lo relativo a sensores de campo, comunicaciones
y tecnologías de la información.
El coste total del Plan de Defensa de Avenidas
fue de unos 500 millones de euros. La primera fase
del SAIH fue de 18 millones de euros y, para su ampliación
y mejora, está previsto una inversión
adicional de otros 20 millones de euros. En la actualidad,
el Plan tiene un coste de mantenimiento anual de 2
millones de euros financiados por la Administración
del Estado.
La experiencia de lo realizado en la cuenca del Segura
puede ser un ejemplo de la metodología utilizada
para otras organizaciones con problemáticas
similares y más cuando los cambios climáticos
pueden producir con mayor frecuencia fenómenos
externos, es decir, inundaciones y sequías.
Por todo ello, el IV Foro Mundial del Agua
ha seleccionado esta iniciativa española como
modelo ejemplar en las políticas de gestión
hídrica.