Estas últimas semanas sólo se habla de qué municipio acogerá el ATC
(Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares), coloquialmente conocido como cementerio nuclear.
Por Ambientum.com
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Esquema de un ATC / Enresa
Según ENRESA (Empresa Nacional de Residuos Radiactivos) se puede definir el ATC como una instalación diseñada para guardar en un único lugar el combustible gastado de las centrales nucleares y los residuos de alta actividad que se producen en España, durante 60 años. El total del material a almacenar es de 12.816 m3, y la instalación ni genera energía, ni es contaminante.
Pero esto no es lo que opinan los grupos ecologistas, que mantienen que asociado a los riesgos del propio cementerio está el transporte de los materiales radiactivos, desde diferentes puntos de España hasta él, ya que los camiones pueden sufrir accidentes e incluso se baraja la posibilidad de boicots.
Además, otro tema a tener en cuenta es que los residuos permanecerán en el lugar que los acoja durante siglos y que se cierra cualquier posibilidad de llevar a cabo en la zona un desarrollo rural verde.
Pero la cuestión es… si realmente necesitamos un cementerio nuclear, y los residuos permanecerán durante miles de años, ¿qué más nos da instalarlo un año antes que uno después? Lo que está claro es que la única manera de no tener que hacer el ATC sería no produciendo este tipo de desechos, cosa que a día de hoy es imposible, debido a que en 2008 cerca de una 5ª parte de la energía eléctrica producida en España fue proporcionada por las centrales nucleares.
El ATC tendrá una vida útil de 60 años
La realidad es que generamos este tipo de residuos, y que las piscinas, que se encuentran en las propias centrales, en las que se almacena el combustible gastado una vez descargado el reactor; están al límite de su capacidad y las que no, lo estarán en breve.
Que otro país guarde los residuos que producimos es un buen negocio para ellos y una ruina para nosotros. El ejemplo lo tenemos en los casi 60.000 euros diarios que tendrá que pagarle España a Francia por la custodia de esta última de los residuos vitrificados de la desmantelada Valdellós, si para finales del 2010 no tiene construido el ATC. Más todo lo que ya se ha pagado, desde que en 1994, cuando Hifrensa, la empresa propietaria de Vandellòs I, y Cogema, el centro de reprocesado de combustible nuclear que acoge los residuos de la central catalana, firmarán el acuerdo.
En 2008 cerca de una 5ª parte de la energía eléctrica producida en España fue proporcionada por las centrales nucleares
España, ya cuenta en la provincia de Córdoba, con la instalación El Cabril, donde se almacenan los residuos radiactivos españoles de baja y media actividad, que actualmente está considerado por la Nuclear Regulatory Commission estadounidense como una de las mejores instalaciones de almacenamiento de residuos radiactivos del mundo.
Si no "pasa nada" las centrales nucleares son instalaciones bastante seguras, al igual que los sistemas de almacenamiento de residuos, aunque desde hace años, es inevitable asociar lo nuclear a peligroso y catastrófico, después del terrible accidente acontecido en Chernobyl el 26 de abril de 1986.
Según la encuesta realizada en nuestro portal, tres de cada cuatro lectores no querrían tener un cementerio nuclear en su municipio, pero si nadie quisiera y siendo conscientes de que es necesario, ¿dónde se ubicaría?
En principio esto no será un problema ya que han sido tres los municipios que se han presentado como candidatos a la convocatoria presentada por la Secretaria de Estado de Energía. Yebra en Guadalajara, Ascó en Tarragona y Villar de Cañas en Cuenca, competirán sino se presenta ningún municipio más, por la ubicación en sus terrenos del ATC.
Estas decisiones han desatado la polémica ya que aunque en la mayoría de los habitantes de las localidades en cuestión están a favor, ya que ven esto una oportunidad de empleo y de dinaminación de la zona, en el conjunto de la provincia y de la comunidad la mayor parte dice no.
El día 30 de enero acaba el plazo de la Secretaría y la Comisión Interministerial sopesará los diferentes aspectos de los municipios competidores. Posteriormente el Gobierno, mediante acuerdo del Consejo de Ministros, que será publicado en el BOE, designará el emplazamiento del ATC.
¿Será Yebra?, ¿será Ascó?, ¿será Villar?, ¿será un cuarto candidato desconocido?... Se admiten apuestas.