Reportaje
Los japoneses abrieron la carrera del coche híbrido, lanzando el Toyota Prius en 1997. Ahora los fabricantes europeos cogen el relevo y apuestan por la tecnología diésel mezclada con el motor eléctrico. El primer combinado comunitario sale este año a la calle.
Por Eva San Martín
esanmartin@ambientum.com
Cuando se trata de poner cara a un vehículo híbrido, ésta evoca indiscutiblemente a los fabricantes japones. Los nipones impulsaron la carrera verde del motor en 1997, con el lanzamiento del Toyota Prius, el primer vehículo que combina el motor de gasolina con el eléctrico. Desde entonces, el desarrollo ecológico del sector se asocia al modelo asiático. Pero esta tendencia está a un paso de revertir: la marca europea amenaza con romper la hegemonía oriental del coche limpio.

La alemana Mercedes concentra su apuesta en el modelo S400 Bluehybrid, que estará en la calle este año. El híbrido azul se convertirá así en el primer combinado europeo. Si los japoneses han centrado su automóvil verde en las combinaciones con el gasolina, los europeos optan por la tecnología del diésel.
De esta forma, el motor eléctrico entra en funcionamiento cuando el vehículo frena en los atascos o semáforos dentro de la ciudad. Este mecanismo ayuda a recargar al diésel.
Otro detalle interesante del S400 Bluehybrid es que estrena las esperadas baterías de litio (las mismas que utilizan los teléfonos móviles y las computadoras portátiles) con las que los fabricantes europeos quieren copar las ventas de automóviles de la era ecológica.
Si el fabricante alemán no quiere esperar, y anuncia el lanzamiento de su híbrido para mediado de año, otras marcas como Peugeot y Volkswagen se retrasan hasta 2010. Será entonces cuando salgan a la calle los primeros 308 Hybridiésel de la automovilística francesa y el Golf verde de la alemana.