El actor David Craig cambia su Aston Martín por un modelo verde en la última entrega de la saga.
Por E.S.M.
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¿Hay algo más glamoroso que la entrada en pantalla del agente 007? Seguramente pocas cosas tengan tanto impacto. Pues para la ocasión, el actor británico Daniel Craig, nuevo James Bond del cine, se apunta en Quantum of Solace (2008), la última entrega de la saga del detective más famoso del celuloide, al motor ecológico. Craig cambia su tradicional Aston Martin por un coche Ford Ka: mucho más modesto, pero también más verde.
La sensibilidad ecológica del espía con licencia para matar no fue, sin embargo, altruista. La revista News of the World desvela que la productora del filme se embolsó nada menos que dieciocho millones de libras para que su automóvil fuera conducido por Craig durante los primeros minutos de la cinta.
