Revista Ambientum :: La primera revista de medio ambiente on line ::
Revista Ambientum
Contacte con nosotros
Enviar
e-mail
Portal ambientum
Buscar contenido
Buscar
  Edición junio 2002 - Publicación mensual del portal ambientum.com Versión para imprimir   Versión para imprimir
  Sellado de vertederos incontrolados

Hasta no hace muchos años, la eliminación de residuos sólidos en la mayoría de pequeñas y medianas poblaciones se realizaba en pequeños vertederos situados normalmente a las afueras de las mismas, donde se vertía cualquier tipo de residuo sólido domésticos, escombros, vegetales, etc.

Estas zonas carecían de controles sanitarios; no existía la cubrición ordinaria de los residuos, ni controles de lixiviados, gases, aguas superficiales, etc., siendo lugares en continua combustión, sucios, mal olientes, con presencia de roedores y continuas rebuscas.

En la actualidad, la tendencia de municipios de pequeño y mediano tamaño es la de unificar esfuerzos en la gestión de RSU, formando mancomunidades de municipios, consorcios, etc.. con el objetivo de gestionar correctamente estos residuos, reduciendo de modo importante los costes de gestión. Los vertederos "monomunicipales" desaparecen, construyendo centros o plantas de transferencia y/o tratamiento, con vertederos de apoyo sanitariamente controlados de gran capacidad.

Vertedero incontrolado.

Este tipo de vertedero incontrolado presenta importantes impactos ambientales y sociales en los municipios: presencia de roedores y de insectos, posibilidad de incendios forestales, degradación de suelos, contaminación de acuíferos y aguas superficiales, emisión de gases y malos olores, degradación del paisaje, rechazo social, etc.

Actualmente, los antiguos vertederos, considerados incontrolados, son sellados

y clausurados, eliminando focos de contaminación y suciedad, aprovechándolos posteriormente para usos de toda índole, o simplemente para su integración paisajística.

En el año 2000, el Consejo de Ministros aprobó el Plan Nacional de Residuos Urbanos 2000-2006, el cual permite cumplir con la Directiva Marco de Residuos de la Unión Europea, así como desarrollar la Ley de Residuos de 1998. Entre sus objetivos se encuentra la clausura y sellado de los 3.700 vertederos incontrolados que existen en nuestro país antes del 2005. Para conseguir este objetivo se estima una inversión de más de 73.000 millones de pesetas.

El sellado de vertederos incontrolados con las debidas garantías de control sanitario y medioambiental varía considerablemente según las características físicas y geológicas del terreno, ubicación del vertedero y su uso posterior. Básicamente consisten en la limpieza y desratización del emplazamiento, sellado del vertedero, aplicación de controles ambientales y reutilización del mismo, todo ello según las necesidades del emplazamiento.

  Suelos y Residuos
  Páginas 1, 2, 3 y 4
   Volver a portada