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  Edición junio 2002 - Publicación mensual del portal ambientum.com Versión para imprimir   Versión para imprimir
  Eliminación de harinas cárnicas

Hace unos meses apareció en la sociedad un grave problema sanitario que está afectando directamente a la salud del hombre; el conocido mal de las vacas locas, técnicamente denominado Encefalitis Espongiforme Bovina EBB, cuya versión humana se conoce por el mal de "Creutzfelst-Jacob".

Esta enfermedad fue reconocida por primera vez en 1995, y más de 35 personas han muerto por ella únicamente en Gran Bretaña. Posteriormente se expandió a multitud de países; Bélgica, Holanda, Francia, Dinamarca, España, Portugal, Liechtenstein, Luxemburgo, Suiza, y a otros muchos, sobre todo en Sudamérica y África, donde han realizado importaciones de animales. La causa de este mal radica en el empleo de harinas cárnicas para la alimentación del ganado bovino, provocando esta enfermedad degenerativa cerebral en vacas de 4 y 5 años de edad, en forma de incoordinación motora, ataxia o inestabilidad, y apatía en el animal, produciendo la muerte del individuo antes de seis meses.

La EEB parece ser causada por la presencia de priones anormales procedentes piensos enriquecidos con

harinas de carne y huesos de ovejas. Los priones son proteínas de la superficie de células nerviosas que poseen la capacidad de infectar a otras células, es decir, que tienen capacidad de reproducirse al igual que las bacterias y virus que producen las enfermedades infecciosas habituales. En las células normales existen estos priones normales, pero al cambiar su estructura por mutación de los genes ó por la influencia de priones de otro origen se transforman en priones con capacidad de producir diferentes enfermedades cerebrales. Los priones son muy resistentes a diferentes medios, por ello pueden penetrar vía digestiva a pesar de la acidez y condiciones adversas.

El problema derivado en consecuencia atañe a ganaderos, mataderos, industria paralela y, por supuesto, consumidores. La solución radica en la prohibición total del empleo de las harinas de origen animal para alimentar a las cabañas, incluidos los cerdos, aves y peces, durante seis meses, así como la obligada retirada y destrucción de millones de vacas para el consumo, de los despojos de animales destinados a consumo y de las harinas almacenadas.

Este problema supondrá a las arcas de la Unión Europea unos 4.500 millones de euros invertidos en la detección de la enfermedad, intervención pública de excedentes, dispositivos para la matanza, la destrucción de animales, subvención a la exportación, etc.

EEB "mal de las vacas locas"

La Unión Europea estableció la prohibición en 1994 del uso de harinas extraídas de rumiantes y, en diciembre de 2000 del uso de las harinas procedentes de ganado no rumiante : porcino y aves, para alimentación animal.

La situación legal actual está basada en la Decisión de la Comisión Europea 2000/418/CE, trasladada a la legislación

  Suelo y Residuos
  Páginas 1, 2 y 3  
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