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  Edición marzo 2002 - Publicación mensual del portal ambientum.com Versión para imprimir   Versión para imprimir
  Baterías desechadas

En el año 2000 se superó la cifra de un millón de vehículos nuevos incorporados al parque automovilístico, situando el número de vehículos, entre turismos, camiones, autobuses y vehículos industriales y agrícolas, por encima de los 21 millones de unidades.

Las baterías suelen reemplazarse cada tres años

Esta situación implica, como es lógico, un aumento de residuos en forma de vehículos fuera de uso una vez que sean dados de baja por su dueño, así como componentes usados de estos, como es el caso de las baterías. Este es un

elemento indispensable para el automóvil, con una vida útil variable entre 3 y 5 años aproximadamente, según el uso y la calidad de la misma, lo cual implica el desecho de varios millones de unidades al año.

Las baterías son reciclables y utilizadas como materia prima para la obtención de plomo en la industria metalurgia secundaria. Se compone por una carcasa de polipropileno, las placas de plomo, el electrolito sulfuroso y las bornas. La carcasa, fabricada en polipropileno, precisa ser limpiada, fundida y moldeada otra vez. Las placas de plomo, una vez fundidas y moldeadas vuelven a ser útiles. Por último, tanto el ácido como las bornas serán eliminados. De esto resulta que llega a aprovecharse el 90% de una batería usada.

En la actualidad todos los vehículos llevan instaladas baterías de plomo para su arranque, incluso el futuro vehículo eléctrico irá dotado de acumuladores de Plomo.

La recién publicada directiva sobre vehículos fuera de uso, 2000/53/CE, entre cuyos principales objetivos se encuentra

promover el reciclaje y valorización de los V.F.U., supone un cambio en la gestión de los principales sectores afectados que son los fabricantes y los recicladores. Entre otras, las primeras consecuencias supondrán la transformación de los desguaces antes del 2007.

Actualmente el porcentaje de recuperación de materiales que forman el vehículo es de un 75%. Se pretende que con la nueva legislación éste porcentaje aumente en el 2006 al menos en un 85%. Para ello el dueño del vehículo deberá dejar el vehículo en los centros autorizados de recepción y recuperación, CARD, de una manera gratuita.

El CARD funciona como una cadena de desamblaje de piezas. Primero se extraen todos los líquidos lubricantes, combustible, refrigerantes, etc., la batería y los neumáticos.

A continuación, se retiran piezas que puedan ser aprovechadas en el mercado de segunda mano como piezas del motor, faros, espejos, etc.

Los vidrios, plásticos especiales, gomas, etc., también se retiran para su posible

  Suelo y Residuos
  Páginas 1, 2 y 3
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