La venta de vehículos menos contaminantes se ha disparado en Madrid capital, impulsada por una tormenta perfecta: la combinación de Madrid Central con las restricciones del protocolo anti contaminación y la crisis del diésel ha provocado que los vehículos eléctricos, híbridos y a gas pasen de representar el 8% de las ventas (4.582 unidades en todo 2016) al 32% (4.225 solo en el primer trimestre de 2019).

Las agresivas campañas de los fabricantes —que publicitan las ventajas de sus vehículos para aparcar en Madrid Central o circular con el protocolo anticontaminación—, unidas a las ayudas públicas y a la mejora de la red de carga, han convertido a la Comunidad en la punta de lanza de la renovación del parque móvil nacional.

Las radios madrileñas entonan las ventajas de los vehículos menos contaminantes igual que si recitaran un sortilegio con el que evitar los atascos, eludir las restricciones de Madrid Central y superar las medidas del protocolo anti contaminación.

Con el diésel en crisis, los anuncios radiofónicos llenan de sentido a las etiquetas ECO —vehículos híbridos y a gas— y CERO —eléctricos e híbridos enchufables—.

Así suenan los anuncios radiofónicos

  • El centro está imposible, va a quedar para peatones y bicicletas. Que no te engañen, con etiqueta ECO sí se puede […][circular], se escucha en un dial.
  • Ocho de la mañana y yo esperando el tren por la alerta contra la contaminación. Tenía que haberle hecho caso a mi mujer y comprarme un eléctrico, suena en otro.
  • No puedo entender cómo el vecino puede aparcar en el centro con la contaminación y yo no, recalca un tercero.

El resultado de esas insistentes campañas se puede cuantificar. Comparando el primer trimestre de 2018 con el mismo periodo de 2019, las ventas de vehículos híbridos, eléctricos y a gas han aumentado un 93% en la Comunidad de Madrid —de 9.017 unidades a 17.372—, según los datos de la Asociación española de fabricantes de automóviles y camiones (ANFAC).

Esa subida, que incluye las compras para flotas de taxis y compañías de carsharing —consideradas testimoniales por la patronal—, se queda en un 20% en Cataluña. Y en Andalucía apenas llega al 18%.

Los datos reflejan que Madrid se ha convertido en el motor que impulsa la renovación del parque móvil de España. En lo que va de 2019, el 49% de los vehículos eléctricos, híbridos y a gas del país (17.372) se han matriculado en la Comunidad. Cataluña solo ha registrado el 15% (5.422). Y Andalucía, el 8% (2.758).

¿Qué ocurre?

El objetivo de Madrid Central es ser una zona de bajas emisiones e impulsar la renovación de flotas [de vehículos] en la ciudad”, explica una portavoz del Área de Medio Ambiente y Movilidad.

“En el Plan A [programa del Ayuntamiento contra la contaminación] hay más medidas tendentes a la renovación de las flotas para mejorar los niveles de contaminación”, añade. “Los vehículos más contaminantes son los primeros en dejar de circular y se reducen más las emisiones”, recuerda.

“Se trata de promover un cambio tecnológico para reducir la contaminación, que prima fundamentalmente a los CERO sin límites de ningún tipo, y también a los ECO, con horarios más limitados en cuanto a aparcamiento y distribución urbana de mercancías”.

Las estadísticas reflejan el impacto del protocolo anti contaminación y de Madrid Central. En noviembre de 2018, cuando empezó a funcionar el área de tráfico restringido de la capital, se produjo un aumento del 55% en las ventas de coches híbridos y eléctricos con respecto al mismo mes del año anterior.

“No es que haya habido una revolución, pero sí es cierto que los concesionarios ubicados en el centro sí venden un 90% de híbridos”, cuenta Enrique Centeno, responsable de relaciones institucionales de Toyota España, la marca que más vehículos de este tipo vende en el país.

“Lo que está funcionando es el etiquetado, que restringe a los coches más antiguos, que son los que más contaminan”, dice sobre las pegatinas que distinguen en Madrid el nivel de contaminación de cada vehículo. “Es un gran avance”, subraya.

No son buenos tiempos para los concesionarios. A nivel nacional, cerraron el primer trimestre en negativo. Pero hubo una excepción: las matriculaciones de vehículos electrificados, híbridos y de gas crecieron un 65% en marzo, según ANFAC.

Crisis del diésel

En la capital está clara cuál es la estrella del mercado. Y no son los eléctricos que usan las empresas de carsharing, que cuentan con medio millar por compañía.

Son los híbridos: más de 74.000 de estos vehículos ya circulan por las calles de la región, en cuya capital se han vendido más de 22.000 desde 2016. Eso es un movimiento tectónico para el mercado: es un incremento del 143% en tres años, que llega al 177% si se incluyen todos los vehículos menos contaminantes.

“La Comunidad acapara una de cada dos ventas de vehículos alternativos y eléctricos, gracias a los diferentes programas de ayudas que se han puesto en marcha en los últimos periodos”, razona Noemí Navas, Directora de Comunicación de ANFAC.

“Además del Plan de Movilidad Urbana Sostenible, la región está llevando a cabo diversas iniciativas de apoyo a estos automóviles como los planes PIVCEM y PIAM para la renovación de vehículos comerciales de pymes y autónomos, así como las ayudas para la renovación de taxis”, añade.

“También cuentan con planes de ayuda para la instalación de infraestructuras de recarga”, recalca. “Estas ayudas y planes suponen un incentivo de cara a que los usuarios se acerquen con confianza a los vehículos alternativos y se animen a adquirirlos. De este modo, la asociación trabaja en la transición hacia una movilidad inteligente de cero y bajas emisiones”.

Diésel

Las víctimas del cambio tienen nombres y apellidos: son los diésel, que han pasado de representar el 46,4% de las ventas en la capital de 2016 (25.985 unidades) al 17% en lo que va de 2019 (2.236), cuando los híbridos de todo tipo ya alcanzan el 21% (2.778).

Ese cambio de tendencia refleja una transformación más profunda. Con las elecciones de mayo en el horizonte, la protección del medio ambiente, la lucha por mejorar la calidad del aire, y las medidas para favorecer la movilidad ya no son cosa de minorías. Son preocupaciones de la mayoría. Se ve en los programas electorales. Y en los vehículos que circulan por las carreteras.

Fuente: JUAN JOSÉ MATEO / MIGUEL ÁNGEL MEDINA / EL PAÍS,

Artículo de referencia: https://elpais.com/ccaa/2019/04/03/madrid/1554319091_132726.html,



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