Al hablar de inteligencia artificial y big data, se suele pensar en aplicaciones futuristas, tales como la conducción autónoma o el cálculo de riesgos financieros, pero esta tecnología también está demostrando su utilidad a la hora de mirar hacia el pasado.

Así, la digitalización de grandes archivos históricos está abriendo la puerta a un análisis mucho más preciso que el que podían llevar a cabo los estudiosos hasta la fecha.

Y uno de los archivos con más información en ese sentido es el Archivo General de Indias (AGI), con sede en Sevilla, que mantiene un registro exhaustivo de la relación de España con las Américas y la labor de los descubridores de la época. Son ochenta millones de páginas manuscritas.

Una cifra que escapa a cualquier análisis convencional -solo se ha estudiado un 10%-, pero que la inteligencia artificial no ha tardado en digerir con resultados muy prometedores. Tanto, que pueden revolucionar la historia de los descubrimientos.

Este proyecto de Inteligencia Artificial comienza con un físico llamado Enrique Vidal de la Universidad Politécnica de Valencia, interesado en desarrollar un software capaz de identificar palabras en manuscritos antiguos. Además de la caligrafía, el reto es que, a lo largo de los siglos, la grafía de las palabras va cambiando también.

Por eso, contar con historiadores para el desarrollo del algoritmo era imprescindible. Vidal, que está al frente del Centro de Investigación de Reconocimiento de Patrones y Tecnología del Lenguaje Humano, contactó con un paleógrafo llamado Carlos Alonso que le dio las claves para el desarrollo de “Carabela”, el nuevo software de Inteligencia Artificial que acaban de presentar.

Inteligencia artificial

Tras utilizar 514 documentos como muestra de variaciones caligráficas y ortográficas, Carabela procesó 60 000 documentos digitalizados del AGI y otros 90 000 del Archivo Histórico Provincial de Cádiz. El software ofrece ya un 85 % de precisión para términos clave, que busca con independencia de la grafía y teniendo en cuenta términos inscritos en el mismo campo semántico.

Así, si buscamos “barco”, gracias a la Inteligencia Artificial aparecerán textos con términos como “galeón” o “buque”. Fue así como se localizaron ciento cincuenta naufragios desconocidos. Pero lo más interesante estaba por llegar: un día se decidieron a buscar el término “austral”.

Y allí dieron con el testimonio de un jesuita que explicaba la ubicación actual de Australia y las islas contiguas, y dejaba constancia de que Vaes de Torres y Quirós las habían descubierto un siglo atrás. Ese viaje está fechado en 1606, más de medio siglo antes de que el navegante James Cook las reclamara para el imperio británico.

La IA revela un nuevo geoglifo en Nazca

Durante años, las gigantescas figuras dibujadas sobre el desierto de Nazca han despertado la fascinación de los investigadores. Su escala solo permite apreciarlas desde el aire, como si sus desconocidos autores hubieran querido dibujarlas para los dioses. Ahora unos investigadores de IBM en colaboración con la Universidad de Yamagata en Japón han enseñado a un software de Inteligencia Artificial a buscar glifos en imágenes obtenidas por satélite.

Así es como ha aparecido una figura humanoide hasta ahora desconocida y posteriormente confirmada por los exámenes sobre el terreno. El siguiente paso consiste en mejorar la eficiencia de la IA recurriendo al mapeado láser (el llamado LIDAR), una tecnología que ya ha permitido localizar ciudades perdidas en la selva amazónica.

Fuente: ABC, Science News, I´MNOVATION #hub,

Artículo de referencia: https://www.imnovation-hub.com/es/transformacion-digital/descubrieron-australia-espanoles-inteligencia-artificial/,



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