REVISTA AMBIENTUM
   
 
  Récord mundial en el seguimiento científico de animales
   
 

 

El Libro Rojo de Los Vertebrados de Esapaña cataloga al águila-azor como 'especie en peligro'

 

 

 

En el año 2001 la Fundación Terra Natura, en colaboración con la Universidad de Alicante, puso en marcha un proyecto de investigación para el estudio de dos especies de grandes águilas habitantes de la península Ibérica, el águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus) y el águila real (Aquila chrysaetos). En dicho proyecto se marcaron un total de 29 pollos con emisores para su seguimiento vía satélite, 16 de águila-azor perdicera y 13 de águila real.

Se trata del proyecto de seguimiento por satélite de águila-azor perdicera de mayor envergadura realizado a nivel mundial. El trabajo consiste en el estudio de la estructura de la población de ambas especies, a partir de diferentes metodologías, lo cual, además de aumentar el conocimiento sobre diferentes aspectos de la biología de estas rapaces, proporcionará datos fundamentales para su conservación. La investigación se fundamenta, por un lado, en el estudio de la dispersión juvenil y posterior establecimiento de parejas reproductoras, conociendo la procedencia de los individuos, y, por otro lado, en un análisis genético de toda la población española, como complemento y apoyo a los datos anteriores.

La realización del proyecto ha sido llevada a cabo mediante la colaboración entre diferentes entidades: la Estación Biológica Terra Natura, surgida de un convenio entre la Universidad de Alicante y la Fundación Terra Natura, el Ministerio de Medio Ambiente, la Conselleria de Territori i Habitatge de la Generalitat Valenciana, la Consejería de Industria y Medio Ambiente de la Región de Murcia, el Departament de Medi Ambient de la Generalitat de Cataluña, la Estación Biológica de Doñana, el Institut Català per a la Conservació del Rapinyaires (ICRA) de Tarragona y las universidades de Barcelona y Miguel Hernández de Elche.

El seguimiento por satélite permite conocer los movimientos de los juveniles, estudiar la extensión de los desplazamientos que realizan y las áreas en las que se asientan. Todos los juveniles se dispersaron de las áreas natales y recorrieron distancias que sobrepasaron en algunos casos los 650 km, llegando a superarse, en ocasiones, los 100 km de distancia recorridos en un día.

En la actualidad, dos son los individuos que todavía emiten señales: una hembra, llamada Natura, marcada en Castellón en mayo de 2002 y que actualmente está asentada en un territorio de cría al oeste de la provincia de Toledo y un macho llamado Pichón que ostenta el récord de animales seguidos durante un mayor número de días (un total de 1.524 a 29 de junio de 2006).


La población de águila-azor perdicera esta catalogada como “En peligro” en el Libro Rojo de los Vertebrados de España. La identificación de peligros, como la persecución por parte de cazadores y las principales causas de muerte como el envenenamiento o los accidentes con líneas eléctricas de alta tensión, establece la base para conocer y mejorar el estado de conservación de esta emblemática especie.


 

 
 
 
Natura y Pichón
 


Natura es una hembra de águila-azor perdicera marcada en el Desert de les Palmes, provincia de Castellón, el 9 de mayo de 2002, cuando contaba con unos 50 días de edad, a la que se adosó un emisor satélite de batería solar para monitorizar sus movimientos dispersivos juveniles. De entre todas las águilas marcadas en el marco del proyecto de la Estación Biológica Terra Natura, ésta fue la que más temprano se dispersó, localizándose ya a principios de julio de 2002 a unos 180 kilómetros de su nido natal.


Conforme ha ido pasando el tiempo, el área que ha recorrido Natura se ha reducido progresivamente, hasta tal punto de que alrededor de febrero de 2006 sus localizaciones se concentraron en una comarca muy concreta del oeste toledano. Las salidas a la zona revelaron que había encontrado una pareja y que se había asentado en un territorio para criar por primera vez. Este evento posee una gran importancia, dado que se trata del primer caso de seguimiento completo del período de dispersión natal en el águila-azor perdicera, período que comprende el tiempo transcurrido entre el abandono del territorio paterno y el establecimiento, tiempo después, en el lugar de primera reproducción.

Pichón es un macho de águila-azor perdicera marcado en las proximidades de Pedralba (Valencia), el 26 de abril de 2002, cuando contaba alrededor de 50 días de edad. Con anterioridad había sido retirado del nido por personal de la Conselleria de Territori i Habitatge de la Comunidad Valenciana y recuperado satisfactoriamente de una infección por Trichomonas en el centro de recuperación de fauna de El Saler. Cuando fue devuelto al nido se le colocó un emisor de satélite con batería solar para monitorizar sus movimientos dispersivos.

Actualmente, de más de 1.097 individuos pertenecientes a 175 proyectos cuyos movimientos se pueden seguir en Internet, Pichón es el que lleva más tiempo emitiendo, con un total de 1.524 días (a 29 de junio de 2006).

   
 
Fundación Terra Natura
 

 

 
 
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