Un espacio de más de 250 hectáreas,
similar a la extensión de 360 campos de fútbol,
es lo que se ha recuperado del suelo gallego en los
últimos seis años. XILO Galicia, empresa
del Grupo Toysal, en colaboración multidisciplinar
con la Universidad de Santiago de Compostela, ha desarrollado
este proyecto de rehabilitación de suelos como
una solución ante problemas que causan desastres
como la erosión o los incendios.
El suelo artificial está compuesto por una
parte mineral de pizarra y una adición de biomasa,
así como la utilización
de lodos de residuos de depuración del sector
alimentario. Las características propias de
los lodos dan al suelo una capacidad de fertilidad
inherente muy elevada, posibilitando la formación
de un sistema capaz de almacenar nutrientes y liberarlos
de forma progresiva, permitiendo recuperar zonas degradadas
que se consideraban inutilizables como canteras, minas,
suelo quemado o erosionado, entre otros.
Mediante la aplicación de este sustrato, la
falta de capacidad orgánica del suelo se ve
solventada, ya que la recuperación de las aptitudes
productivas de la zona se produce de forma inmediata
con su aplicación.
Santiago Meizoso, director general de XILO Galicia,
menciona que el principal beneficio que han detectado
en estos años es la oportunidad de habilitar
áreas que se consideraban inutilizables: “A
largo plazo, la recuperación medioambiental
será el principal beneficio. La recuperación
de espacios con los que no se contaba o que, después
de su uso, estaban destinados al abandono, es una
gran oportunidad para mantener un equilibrio entre
el crecimiento medioambiental y económico de
Galicia”.
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