La moda ha hecho que corra peligro una de las especies
de mamíferos más buscadas para fabricar
abrigos de piel. Se trata de los visones. Las zonas
ibéricas del visón europeo están
siendo invadidas por el visón americano, especie
de mayor talla, más prolífica y oportunista
que puede llegar a desplazarlo llevándolo a su
extinción. Su hábitat suelen ser arroyos
o ríos del norte de la península Ibérica.
El pequeño mustélido europeo es de color
marrón chocolate uniforme, con labios de color
blanco. En cambio, el visón americano (Mustela
vison) es algo mayor y sin blanco en el labio superior.
El turón (Mustela putorius) tiene un
antifaz negro en la cara y una estrecha mancha blanca
en el borde de las orejas.
Hace un par de años el “Frente de Liberación
Animal” abrió las jaulas de más
de 6.500 visones americanos de un criadero coruñés.
Supuso un gran retroceso para la protección de
los visones originales del país, ya que los americanos
tienen gran habilidad de reproducción aparte
su agresividad con el resto de animales.
Pero la invasión de las especies alóctonas
no sólo afecta a los animales, sino también,
en gran medida, a los vegetales. Caulerpa taxifolia,
un alga tropical colonizadora de las aguas mediterráneas,
ya ha invadido más de cinco países que
bañan sus costas en este mar. El crecimiento
de esta agresiva colonia es aterrador. En 1984 se conoció
su existencia en las aguas de Mónaco y en sólo
cinco años ocupó una hectárea de
su fondo marino. Caulerpa es un alga muy vistosa que
posee un espolón característico de hasta
1 metro. de longitud fijado en el fondo por las raíces
de las que salen unas hojas llamadas frondas. Estas
frondas pueden estar ramificadas llegando a medir hasta
65 cm y su forma recuerda a algunas coníferas.
Arrasa con todo lo que haya debajo. El error más
común a la hora de intentar proteger el resto
de especies de los fondos, es arrancarlas. De esta manera
se favorece su rápida reproducción. Además,
hay que tener cuidado con el equipo con el que se haya
realizado la operación de desinfección,
ya que cualquier mínima partícula puede
hacer que vuelva a nacer.
Finalmente cabe mencionar la moda actual de la sociedad
de comprar especies exóticas como animales de
compañía. Muchas de estas mascotas acaban
en los ecosistemas ibéricos por descuidos o abandonos
irresponsables. Se liberan cientos de aves extravagantes
como la cotorra, serpientes o las tortugas de Florida
que compiten con las especies propias poniendo en peligro
su existencia.
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