COMIENZA DE NUEVO LA MATANZA DE 300.000 FOCAS  
Versión para Imprimir
   
 
Como cada año, miles de focas monje son asesinadas por los pescadores canadienses a lo largo de una semana. El uso de utensilios que dejan a los animales en muchas ocasiones agonizantes durante horas ha levantado la polémica sobre el cese de la caza. Los objetivos son económicos ya que las pieles de las focas blancas, las más jóvenes, son las más valoradas
   
 

La cacería de focas comienza todos los años en abril. Se ceban con los cachorros de focas arpa y también con los adultos, aunque en menor medida, porque ya no tienen la piel blanca tan cotizada de los bebés. La quejas no se han hecho esperar; tanto gobierno, acciones ecologistas y ciudadanos de a pie han mostrado su furia por la injusticia que sufren estos animales.

 

Métodos de caza

Para intentar dañar lo menos posible la piel y así alcanzar un mayor precio en el mercado, el 40% de los animales son despellejados vivos y golpeados hasta la muerte con palos de madera y salientes metálicos. Los gobiernos de Canadá, Noruega y Japón permiten la cacería y comercio con estos animales. Destacable es el hecho de los japoneses que, a pesar de las críticas de grupos ecologistas y políticos internacionales, continúan cazando ballenas, un mamífero en grave peligro de extinción.

 

 

Gobiernos

El gobierno canadiense, el más afectado por el aluvión de críticas recibidas, ha decidido no rebajar el número de animales sacrificados, porque se afirma que las focas que habitan allí hasta Groenlandia son las responsables de la contínua desaparición de los bancos de bacalao. Estas focas necesitan alimentarse, y desde el gobierno se ha justificado la matanza como método de equilibrio para la coexistencia de ambas especies.

Existen voces en contra de expertos en medio ambiente. Una de las muchas conclusiones que se han obtenido se relaciona directamente con el cambio climático, que afecta en mayor medida a las especies acuáticas, ya que muchas de ellas están en peligro de extinción por este fenómeno, como sucede con miles de especies de razas tropicales de Sudamérica.


 

Restricciones a la caza

Desde los Ministerios de Medio Ambiente de muchos países se está presionando para frenar o disminuir el número de focas asesinadas. El libre comercio y la exportación de pieles entre los países cazadores sigue en aumento. El turismo ha decaído en ciertas regiones y es la manera de compensar la pérdida del dinero entrante que aportan los extranjeros en su periodo de vacaciones.

Se prevén restricciones en cuanto a la caza y mayores sanciones para evitar el exterminio de muchas especies, al igual que se plantea la prohibición de la cacería brutal que se lleva a cabo cada año en el mes de abril en Canadá.

   
 
Ambientum
 

 

 
Háganos saber los temas que le interesa que tratemos y sus sugerencias.
Envíenos
un e-mail aquí
 
Canal de Formación
On-Line Ambientum

Tablón de Ofertas y Demandas

Directorio de empresas destacadas
Home | Otros articulos | Novedades m.a.| Conferencias y congresos | Calendario medioambiental | Tarifas publicidad © Ambientum 2005