| |
El
16 de febrero de 2005, sus firmantes se comprometieron
a reducir para 2012 un 5’2 % del nivel de contaminación
que había en 1990, producida por las emisiones
de gas que provocan el efecto invernadero, causados
sobre todo por el uso de energías como el carbón
o el petróleo.
El Protocolo de Kioto fue ratificado por 123
Estados en vías de desarrollo. China e India
sólo tienen obligaciones vinculantes, mientras
que Estados Unidos, que emite el 25 % de CO2 mundial
(principal causante del efecto invernadero), rechazó
el Protocolo por considerarlo perjudicial para
su economía.
El objetivo del Protocolo de Kioto, a parte
de reducir en ese 5’2 % las emisiones de gases
contaminantes, es fijar los compromisos para cada país
miembro, así como establecer una serie de requisitos
y disposiciones. Además, regula el comercio con
los derechos de emisión, el incumplimiento del
acuerdo o los compromisos de las partes. El Protocolo
es el único mecanismo internacional para empezar
a hacer frente al cambio climático y minimizar
sus impactos. Por ello se han establecido objetivos
obligatorios para los países industrializados.
La Unión Europea aceptó el objetivo del
8 % de reducción, Estados Unidos el 7 %o y Japón
el 6 %. |
| |
En
el caso español, las emisiones pueden disminuir
en 15 %, pero el problema es que durante los últimos
años las emisiones en España han aumentado.
Los últimos datos de que se disponen son de 2003,
cuando este tipo de gases ya superaba el 42 % los de
1990, año de referencia.
España, para poder cumplir el Protocolo,
no podrá superan el 15 % de CO2 de 1990 para
el año 2012. Sin embargo, las emisiones ya se
han superado, y hoy en día alcanzan el 45 %.
Sólo ha conseguido reducir las emisiones de gases
en uno de los seis que provocan el efecto invernadero,
los perfluorocarbonos (PFC).
Las
emisiones de CO2 suponen el 82’5 % del total de
emisión de gas, y estas estadísticas van
en aumento. Tras este gas, la mayor contaminación
proviene del metano, gas producido sobre todo por la
agricultura y el tratamiento y la eliminación
de residuos. A esto hay que añadir la contaminación
producida por las emisiones de óxido nitroso
(N20) que provienen de la industria y de la agricultura,
y de los tres gases fluorados (hidrofluorocarbonos,
perfluorocarbonos y hexacluoruro de azufre) que suponen
el 1’3 % de las emisiones a la atmósfera
de gases de efecto invernadero.
Las principales medidas a tener en cuenta para reducir
los índices de contaminación comprenderían
la reducción de gases de efecto invernadero en
la atmósfera y cambios en las formas de transformación
de la energía. Sobre todo habría que derivar
las energías provenientes del carbón y
del petróleo hacia otras formas de energía
renovables. Se estima que, si continúa como hasta
ahora el incremento de gases, la temperatura media de
España aumentará hasta siete grados en
verano , habrá más oleadas de calor y
lloverá menos.
A pesar de ello, el Gobierno es
optimista en cuanto las perspectivas sobre el cambio
climático, ya que cree que el Plan Nacional
de Asignaciones servirá no sólo para
que España no supere los niveles de 1990 en un
24 %. Para conseguir este objetivo el 15 %, el Gobierno
prevé reducir las emisiones en un 2 % gracias
a los sumideros. Tanto la Unión Europea como
Japón intentan que el Gobierno de Estados Unidos
se sume a los acuerdos de 1997, ya que sin su participación
no podrá frenarse el aumento del efecto invernadero.
Otros
mecanismos del Protocolo. |
En estos acuerdos
se incluyen también mecanismos como el “Convenio
de Emisiones”, que implica la posibilidad
de comprar excedentes de CO2 a otros países que
hayan reducido sus emisiones. Además, establece
un “Mecanismo para un Desarrollo Limpio”,
un proyecto llevado a cabo por países industrializados
donde además España ha propuesto una serie
de iniciativas enmarcadas dentro de este plan. Para
ello, ha desarrollado una serie de memorandos bilaterales
de cooperación, ha llevado a cabo la coordinación
de la presencia empresarial e institucional española
en los principales foros internacionales y ha creado
un programa bajo el nombre de “España
y el mecanismo de desarrollo limpio del Protocolo de
Kioto” por el cual se hace una promoción
hacia el exterior de la capacidad global de la empresa
española en estos sectores.
Aparte de estas iniciativas, se establece un sistema
de regulación denominado “La implantación
conjunta”. Éste permite que un país
industrializado invierta en otro país industrializado
para la ejecución de un proyecto encaminado a
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero
o incrementar la absorción por los sumideros
(la dependencia de los bosques y la vegetación
para obtener (CO2 ). Estos mecanismos están pensados
para ser “suplementarios” en las medidas
de reducción. |