REVISTA AMBIENTUM
   
 
 
¿Cómo era la dieta del Dryopithecus laietanus hace unos 10 millones de años?    
   
 
Dryopithecus laietanus, un hominoideo fósil del Mioceno hallado en Can Llobateres (Sabadell) y en otros puntos de Cataluña, tenía una dieta basada fundamentalmente en vegetales duros. Ésta es una de las conclusiones del artículo publicado en el 2005 en la revista científica internacional Folia Primatologica por los investigadores Jordi Galbany y Alejandro Pérez-Pérez de la Sección de Antropología Física del Departamento de Biología Animal de la UB y Salvador Moyà-Solà del Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de Sabadell.

En el artículo, los autores estudian la variabilidad del patrón de microdesgaste dental de especímenes fósiles del Micoceno (Dryopithecus laietanus i Oreopithecus bambolli) en comparación con los patrones dentales de ocho especies de primates actuales del continente africano (gorila, chimpancé, papión, etc).

Cuando masticamos, las partículas abrasivas –fitólitos- que abundan en alimentos duros y fibrosos (vegetales, etc) causan un desgaste microscópico de los dientes en forma de pequeñas estrías. Los primates actuales muestran una gran diversidad de dietas que origina diferentes patrones de microdestadeste dental en el esmalte de los dientes. Esta diversidad ha sido analizada y utilizada como modelo de referencia para comparar los primates fósiles y determinar así cómo era la dieta de estos antropoides en el pasado. El estudio ha sido realizado con la colaboración de los Servicios Científicotècnicos de la UB.

Los primeros indicios de Dryopithecus laietanus se encontraron en la Seu de Urgell a comienzos del s. XX. En la década de los noventa, en el yacimiento de Can Llobateres, expertos del Museo Paleontológico Miquel Crusafont descubrían nuevos restos de este antropoide fósil del Mioceno (12-9,5 millones de años), más conocido popularmente como Jordi. “El Dryopithecus es un hominoideo europeu –explica Jordi Galbany- y parece que forma parte del linaje del famoso Pierolapithecus catalaunicus (el conocido Pau). Existe una gran controversia científica sobre la filogenia y evolución de este grupo, pero nuestro estudio se centra únicamente en la ecología trófica de la especie. Estudiando el microdesgaste dental, podemos llegar a conocer la dieta que consumía el Dryopithecus en el ambiente en el que se encontraba, qué recursos naturales explotaba en su entorno, etc. Lo que hemos visto es que su patrón de microestriación recuerda mucho al de los gorilas actuales, y todo indica que se alimentaba principalmente de vegetales duros, sobre todo hojas, plantas herbáceas, cortezas, etc. Pero ello no implica que fuesen los únicos recursos disponibles. Seguramente, habrían más»

Hasta hoy día, anteriores estudios científicos –basados en la morfología dental- sugerían una dieta preferentemente frugívora para el Dryopithecus, más similar a la del chimpancé. Según el estudio ahora publicado, el Dryophitecus tiene una dieta más abrasiva de lo que se esperaría. Es decir, podría comer frutos pero también consumía alimentos más duros y exlpotaba los recursos del ambiente mejor que un frugívoro. En general, las dietas más abrasivas se habían aplicado a las zonas más abiertas. Cuando se abrieron las sabanas en África, por ejemplo, los primates amplían el rango de recursos buscando nuevas fuentes de alimento. Además, la dieta también puede variar estacionalmente, y estas fluctuaciones en el uso de recursos alimentarios está contrastada en primates actuales.

En el caso del Oreopithecus bambolli, un fósil que habitó en una isla del mar Tirreno hace unos 9,5-6,5 millones de años, los primeros resultados apuntan a una dieta amb con un rango más amplio de alimentos abrasivos, similar a la de los actuales papiones.

Según explica Alejandro Pérez-Pérez, director del grupo de Microdesgaste Dental dentro del Grupo de Estudio de Evolución de los Homínidos y de otros Primates en la UB, «cuando se habla de evolución humana, en general se busca la morfología para establecer filogenias pero el factor ecológico también es determinante en el proceso de diversificación y especiación. Para muchos autores, la alimentación es el factor diversificador más importante en los primates. ¿Por qué no también en homínidos? El estudio de la microestriación dental nos facilita una evidencia directa para estudiar los patrones de la dieta. Si queremos conocer la historia evolutiva y el pasado de los homínidos, es preciso utilizar evidencias directas. Por ello, estudiamos los efectos directos de los alimentos en los dientes por la acción de masticar y analizamos la morfología de los patrones de abrasión post mortem. Esto nos aporta una evidencia directa del ambiente ecológico que explotaba».

Uno de los objetivos del grupo de Microdesgaste Dental es completar un patrón de microestriación dental en primates vivos y aplicar-lo posteriormente a estudios comparativos con primates fósiles y tambíen homínidos. En la actualidad, el mismo grupo de investigación está analizando en profundidad el patrón de microestriación de los primates Hominoidea actuales con el fin de utilizarlos como herramienta de comparación para interpretar la dieta de especies de homínidos fósiles como el Australopithecus afarensis.

   
  Universidad de Barcelona
 
 
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