| |
| |
REVISTA
AMBIENTUM |
| |
|
| |
 |
| |
| DIVERSIFICACIÓN
DE ESPECIES Y DE USOS, GESTIÓN SOSTENIBLE,
MADERA CERTIFICADA |
|
|
|
| |
|
| |
- La sequía acentúa la necesidad de
una nueva política del agua, que garantice
más equidad, más eficiencia y más
sostenibilidad
|
| |
| El
cambio climático será especialmente
duro en España, donde la desertificación
avanzará 500 kilómetros hacia el
norte. Reducir los incendios forestales exige
diversificar las masas boscosas, perseguir con
eficacia el delito y reforzar las tareas preventivas.
La política forestal española debería
conjugar el aprovechamiento económico de
los bosques y el de sus servicios medioambientales
y sociales. Las administraciones y la sociedad
han de apostar con más
decisión por el |
 |
|
|
| |
|
| |
“La sequía
de este verano ha sido un spot publicitario, apenas un
adelanto de lo que vendrá”. Con esta oscura
premonición empezó la breve conferencia
sobre la sequía y el cambio climático que
ofreció Jordi Bigues a modo de
prólogo del
Observatorio Forestal 2005,
del cual es coordinador. Anunció el periodista
y educador ambiental que, según una previsión
del impacto en España del cambio climático,
en 30 años el agua disponible habrá mermado
en un 25% y el frente de la desertificación habrá
avanzado unos 500 kilómetros hacia el norte, lo
que hará, por ejemplo, que la sierra de Madrid
empiece a parecerse a las de Murcia y Almería.
El autor de Responsarbolidad, Guía práctica
para evitar el cambio climático, la crisis ambiental
y forestal reclamó, entre otras medidas urgentes,
la creación de una “muralla verde”
que frene el progreso del desierto.
En el dossier entregado al público asistente al
Observatorio Forestal 2005 figuraba una nota de prensa
de WWF/Adena
que advierte de que una tercera parte del territorio del
Estado español (especialmente las zonas de Almería,
Murcia, Valencia y Canarias) sufre desertificación,
un proceso que origina la pérdida anual de 24.000
millones de toneladas de suelo cultivable en 110 países.
Adena asegura que la agricultura es uno de los principales
culpables de la erosión del suelo, de la sobreexplotación
de los acuíferos y de la contaminación de
suelos y aguas. La sequía acentúa la necesidad
de una nueva política del agua, “que garantice
más equidad, más eficiencia y más
sostenibilidad”. Este es uno de los mensajes del
artículo titulado La peor sequía del último
siglo del director de la edición española
de World
Watch, José Santamarta, participante
en las ediciones anteriores del Observatorio Forestal.
La optimización del uso del agua y la apuesta por
tecnologías de desalinización y reutilización
de las aguas previamente depuradas serán fundamentales,
en opinión de Santamarta, para afrontar los efectos
del cambio climático sobre los recursos hídricos.
|
| |
|
| |
POR
QUÉ ARDEN NUESTROS BOSQUES |
| |
“Hay años en que no prospera ni un solo
proceso y no
hay una sola condena; es decir, 11.000 delitos impunes
al año”
2005 ha sido un año dramático
en los montes y bosques españoles: 17 personas
muertas, unas 155.000 hectáreas arrasadas. “Este
año nos ha dejado una sensación de fracaso”
dijo Joaquín Nieto, del Departamento de Medio
Ambiente de Comisiones Obreras, en su conferencia sobre
los incendios forestales. Las políticas contra
los incendios son más activas y más decididas
cada año, y sin embargo el número de fuegos
y la superficie quemada siguen creciendo.
Los datos de CC.OO. indican que la península
Ibérica arde mucho más que el resto del
área mediterránea y, con unos 20.000 incendios
al año, aporta nada menos que la mitad de los
fuegos forestales de toda Europa. Para CC.OO., esta
calamidad se nutre de tres ingredientes esenciales:
la peligrosa composición de la masa forestal
y su mala gestión, la elevada intencionalidad
en los incendios y el fracaso en su investigación
y castigo y el ineficaz sistema de prevención
y extinción.
En
cuanto a la configuración de los bosques españoles,
Joaquín Nieto destacó, como problema estructural
principal, la concentración de especies “amantes”
del fuego, como el pino y el eucalipto, en grandes extensiones
sin apenas discontinuidad; esos monocultivos resultantes
de las campañas de reforestación de los
años 40, 50 y 60 del siglo pasado. “Si
hay 20.000 hectáreas sólo de pino y se
declara un incendio, arden todas” comentó.
La solución pasaría por fragmentar esos
bosques con “mosaicos de diversidad”, construyendo
a medio y largo plazo ecosistemas forestales más
variados y por tanto más resistentes al fuego.
Sobre las causas de los incendios forestales, las cifras
son de escándalo: el 95% se deben a la actividad
humana; se ignoran las causas inmediatas en casi el
20% de los siniestros (77% en Madrid); el 53% son intencionados
(en Galicia, el 81%), lo que significa unos 11.000 fuegos
provocados. Y solamente en el 1% de los casos se practica
alguna detención, que no termina necesariamente
en procesamiento ni mucho menos en condena. “Hay
años en que no prospera ni un solo proceso y
no hay una sola condena; es decir, 11.000 delitos impunes
al año”.
CC.OO. valora positivamente la prohibición de
recalificar durante 30 años los terrenos quemados,
una de las medidas más llamativas de la reciente
reforma de la Ley
de Montes. Y es que en el 10% de
los incendios provocados se busca, precisamente, la
recalificación. También aplaude el sindicato
la mayor implicación que, al parecer, tendrá
en adelante la Fiscalía General del Estado y
la creación de fiscalías especializadas
en las Comunidades Autónomas. Mas le parece,
todavía, insuficiente. CC.OO. propone que los
5.000 agentes forestales que hay en España puedan
ejercer de policía judicial –junto al SEPRONA
de la Guardia Civil– en la investigación
y la denuncia de los incendios. Lo planteó ante
la reforma de la Ley de Montes. La ministra de Medio
Ambiente estaba de acuerdo –asegura CC.OO.–;
pero el Ministerio de Interior se negó en redondo.
El operativo contra incendios también debe mejorar
mucho, según Joaquín Nieto. Todavía
la extinción copa las dos terceras partes de
los recursos, “cuando es sabido que los incendios
del verano se ‘apagan’ en invierno”.
El periódico Diagonal publicó en septiembre
un reportaje al respecto con la siguiente entradilla:
“Al balance del peor desastre durante la última
década le ha seguido el desmantelamiento de la
mayoría de los dispositivos activados durante
el verano. Nuevamente, se ha dejado claro que de lo
que se trata es de curar, no de prevenir”. Elocuente.
Tanto en extinción como, más aún,
en prevención, los medios humanos y materiales
son claramente insuficientes, en cantidad y en calidad.
Según Comisiones Obreras, hay un agente forestal
por cada 1.000 hectáreas. “Habría
que bajar a 500 hectáreas”, o sea duplicar
el número de efectivos, “sobre todo si
se refuerzan las tareas preventivas y el cuidado de
que sean menos agresivas con el medio, lo que requiere
más mano de obra”; mano de obra contratada
en muchos casos sólo para la campaña de
verano, en precario, inexperta, con escasa formación,
equipos inadecuados…
Entre muchas otras ideas, el
informe de CC.OO. Incendios Forestales 2005. Prevención
y Extinción. Medios y Recursos Disponibles
sugiere “la recuperación de las actividades
de aprovechamiento de los montes a través de
una gestión sostenible de los mismos” y
“la búsqueda de nuevos yacimientos de empleo
sostenible que a su vez contribuirían a una mejor
conservación de los bosques, a través
de la utilización energética o para compostaje
de la biomasa forestal residual, la certificación
FSC de los productos forestales, etc.”. |
| |
|
| |
QUÉ
TIENE QUE CAMBIAR EN LA POLÍTICA FORESTAL |
| |
WWF/Adena reclama incentivos económicos y fiscales
que animen
a los propietarios forestales a gestionar los bosques
adecuadamente, más teniendo en cuenta que cerca
del 70% de los
bosques españoles es propiedad privada
Joaquín Nieto
esbozó parte de lo que pensaba desgranar el responsable
del Programa Forestal de WWF/Adena, Félix Romero,
en su conferencia Qué tiene que cambiar en la
política forestal. Tenemos –expuso Romero–
casi cuatro millones de hectáreas reforestadas
entre los años 30 y 70 del siglo XX sin apenas
diversidad y prácticamente abandonadas a su suerte,
sin realizar entresacas, sin introducció de nuevas
especies… sin seguimiento. Tenemos ecosistemas
de alto valor muy fragmentados, por la urbanización,
por los pantanos, las carreteras, las líneas
férreas, las estaciones de esquí…
y, consecuentemente, “linces
atropellados, osos aislados, urogallos machacados por
las pistas forestales…”.
Este
“desastre” se explica en parte, según
Romero, por el abandono que padece el sector forestal
español, incapaz de competir con el de otros
países, que producen madera de mejor calidad
y más barata. Tanto es así que las dos
terceras partes de los 45 millones de toneladas de madera
que consume anualmente España proceden de fuera.
Pero esto no parece preocupar demasiado a las administraciones
competentes, responsables de que sólo el 5% de
los bosques españoles disponga de un plan de
gestión. “Una situación que se arrastra
desde 1959, desde la anterior Ley de Montes”.
La política forestal española
resulta, por tanto, casi inexistente, según ADENA;
una política que debería conjugar el aprovechamiento
económico de los bosques y el de sus valores
medioambientales y sociales. Félix Romero reveló
que responsables actuales y recientes del Ministerio
de Medio Ambiente en cuestiones forestales –o
sea, gente del PSOE y del PP– le confesaron que
los políticos no invierten en lo forestal porque
la sociedad no lo reclama. El bosque no da votos. De
momento. “No quieren entender que el sector forestal
y la gestión del medio ambiente son cuestiones
estratégicas, fundamentales para el propio futuro
del país”, apostilló Félix
Romero. “Es inconcebible, por ejemplo, que aún
no haya forma de invertir fiscalmente parte de lo que
los madrileños pagamos por el agua de la sierra
de Guadarrama en la gestión sostenible de esos
montes”, dijo, reclamando a las instituciones
instrumentos de este tipo e incentivos económicos
y fiscales que animen a los propietarios forestales
a gestionar los bosques adecuadamente, más teniendo
en cuenta que cerca del 70% de los bosques españoles
es propiedad privada.
Concluyó el representante de WWF/Adena
llamando a la sociedad a consumir responsablemente y
a las administraciones a adquirir bienes forestales
producidos con criterios de sostenibilidad. ADENA lleva
años pidiendo a los gobiernos locales que apliquen
políticas de “compra verde” de madera
y papel. Sin demasiado éxito. El 99,7% de los
ayuntamientos españoles compra madera sin certificar,
según la campaña de Adena Ciudades
por los Bosques.
De ahí que esta organización ecologista
no dude en felicitar a las instituciones que rompen
la norma, como por ejemplo la Junta de Andalucía,
que obtuvo recientemente la certificación forestal
FSC para 12.000 hectáreas de alcornocales en
Cádiz y Sevilla. |
| |
|
| |
LA
MADERA ILEGAL, UN PROBLEMA PENDIENTE DE SOLUCIÓN |
| |
Se necesita una legislación específica
y taxativa, que evite, por
ejemplo, lo sucedido en el Museo Reina Sofía
Félix Romero dejó el campo
abonado para la charla de Miguel Ángel Soto,
responsable de Bosques de Greenpeace. Soto se centró
en la madera ilegal, “un problema pendiente de
solución” que incluso parece empezar a
preocupar al mismísimo Banco Mundial. La madera
ilegal es la que se tala sin los mínimos criterios
de respeto al medio ambiente, vulnerando los derechos
de poblaciones indígenas, violando las leyes
locales e internacionales, la que procede de países
en guerra o con enfrentamientos internos y revierte
en compra de armas, la que se vende con documentación
falsa, la que se transporta de forma semiclandestina…
La que consumimos aquí en buena medida.
Greenpeace
calcula que el 35% de la madera que importa España
es ilegal, con un 0,8% procedente de países en
conflicto, como Liberia, Sierra Leona, Congo, Colombia…
Y no sólo madera tropical; también de
los bosques boreales de Rusia, por ejemplo, zonas donde
el Estado prácticamente no existe y son las compañías
petrolíferas y madereras quienes imponen la ley,
su ley. “Esta es la huella ecológica del
mercado español de la madera”, remarcó
Miguel Ángel Soto. “Y eso sin contar los
productos manufacturados de madera made in China, procedentes
de talas ilegales en Siberia oriental, Malaisia, Nueva
Guinea…”. La Organización
Internacional de Madera Tropical
se propuso que para el año 2000 todos los países
que la integran tendrían planes de gestión
forestal sostenible que terminaran de una vez con la
producción y el consumo de madera ilegal. Obviamente,
no lo ha conseguido. Incluso en algunos países
la situación ha empeorado.
Al mismo tiempo, se atisban algunos pasos atinados,
en opinión de Greenpeace, como el hecho de que,
gracias a la presión constante del movimiento
ecologista, las instituciones de la Unión Europea
hayan elaborado un plan de acción para el cumplimiento
de las leyes y que ciertos países comunitarios
estén firmando acuerdos bilaterales con países
productores para establecer sistemas de seguimiento
de la madera, desde la plantación a la venta.
España, por ejemplo, con Bolivia y México.
Pero se necesita mucho más, dice Greenpeace.
Se necesita una legislación específica
y taxativa, que evite, por ejemplo, lo sucedido en el
Museo Reina Sofía, acondicionado con jatoba brasileña
de más que dudosa procedencia. La Amazonia brasileña
perdió el año pasado una superficie arbolada
de 9.106 kilómetros cuadrados, equivalente al
territorio de Asturias. Aunque parezca una barbaridad,
y lo sea, resulta que 2004 fue el primer año
en que se redujo el ritmo de deforestación en
el mayor bosque tropical del mundo, ya que en 2003 la
pérdida fue de 18.000 kilómetros cuadrados.
Miguel Ángel Soto finalizó su intervención
arengando al público, a la sociedad, a las administraciones
a consumir exclusivamente madera certificada y desvelando
algún que otro hecho esperanzador, como que la
República Democrática del Congo haya establecido
una moratoria sobre nuevas concesiones de talas mientras
se definen nuevos criterios para el futuro. |
| |
|
| |
DEL
DICHO AL HECHO |
| |
“Aun sabiendo que mañana se acabara el
mundo,
hoy plantaría un árbol” Martin Luther
King
Las intervenciones citadas se extendieron más
de la cuenta y los representantes de la Asociaciónpara
la Defensadel Bosque Autóctono
apenas pudieron hacer un breve repaso de la historia
de ARBA, que ha cumplido 20 años. Emilio Blanco,
uno de sus fundadores, recordó que ARBA nació
del deseo de una serie de amigos amantes de los árboles
de pasar de las palabras a la acción: “Ir
al campo y plantar árboles, editar libros sobre
árboles, educar a los chavales, organizar cursos
y jornadas…”. ARBA cree que en estos dos
decenios que la contemplan ha habido algunos cambios
a mejor. “Hoy no pasan algunas cosas que pasaban
hace veinte años; a la gente parece que le preocupa
un poco más el medio ambiente, hay una mentalidad
más abierta en cuanto a defender el bosque autóctono…”
señaló Emilio Blanco. “Hoy noresulta
tan sorprendente que se hagan jornadas sobre la propagación
de especies autóctonas, sobre restauración
del paisaje…”.
El reloj apremiaba y el público se quedó
con ganas de saber algo más sobre ARBA. Su página
web está en la dirección de Internet www.arba-s.org,
siempre encabezada por una magnífica cita de
Martin Luther King: “Aun sabiendo que mañana
se acabara el mundo, hoy plantaría un árbol”. |
| |
|
| |
Maderas Nobles
de la Sierra del Segura
|
|
|
|
|
|
| |
|
| Revista
Ambientum |
|
©
Ambientum 2005 |
|
|