El colapso de las grandes plataformas
de hielo en la península antártica ha
facilitado que un equipo científico descubra
nuevas comunidades marinas bajo los hielos antárticos,
en condiciones límite para la vida. La revista
americana EOS de la American Geophysical Union se
hace eco del descubrimiento en su edición del
19 de julio, según los resultados de una campaña
científica en la que ha participado la investigadora
Verònica Willmott del GRC Geociencias Marinas
de la UB.
El
descubrimiento tuvo lugar en el marzo pasado, durante
la campaña de geología marina en la
zona d la plataforma Larsen B, en la costa este de
la península antártica, a bordo del
buque oceanográfico Lawrence M. Gould. La expedición
estaba dirigida por el geólogo Eugene Domack
(Hamilton College, Nueva York) y tenía como
objetivo estudiar los sedimentos marinos en el área
antes recubierta por los hielos. El colapso de la
plataforma, que tenía más de 30 metros
de espesor, es sin duda un fenómeno que ha
llamado la atención de la comunidad científica
internacional en los últimos años. Actualmente,
todo apunta al cambio climático y al calentamiento
global del planeta como posibles causas de la fusión
del hielo.
Pero el colapso de la barrera de gel también
ha abierto nuevos espacios para la investigación.
Gracias a ello, el buque Lawrence M. Gould pudo acceder
durante la campaá a extensas áreas marinas
que antes eran totalmente inaccessibles por el hielo.
Áreas desconocidos que ahora han proporcionado
un resultado inesperado para el equipo investigador.
«A través de imágenes de vídeo
submarino, hemos podido ver comunidades biológicas
que viven bajo la capa de hielo, a 850 metros de profundidad.
En concreto, nos referimos a comunidades de moluscos
bivalvos, de más de 20 cm de diámetro,
capaces de crecer y desarrollarse en un ambiente límite
para la supervivencia». Las imágenes
submarinas también identifican volcanes submarinos
y tapices microbianos.
«Es la primera vez que se identifican comunidades
marinas en los fondos marinos bajo la plataforma de
hielo» explica el catedrático Miquel
Canals, responsable del GRC Geociencias Marinas en
la UB. La existencia de estas comunidades biológicas
se relaciona con la emisión de gases en los
fondos oceánicos. Según los autores,
el metano que es escapa de los fondos marinos podría
ser la fuente de energía de estos organismos
hallados a más de 800 metros de profundidad.
Pero
el colapso de la plataforma, que era también
una capa protectora, abre a partir de ahora muchas
incógnitas sobre el futuro de las comunidades
de los fondos antárticos. «Ahora –comenta
Verònica Willmott- sabemos que la rotura de
la capa de hielo ha desestabilizado totalmente el
ecosistema natural de estas comunidades biológicas
y por eso es muy preocupante. A partir de ahora, la
acumulación de sedimentos podría afectar
el delicado equilibrio mediambiental de los fondos
marinos y de los organismos que habitan allí,
y que hasta ahora estaban protegidos bajo la barrera
de hielo. «De hecho –continúa
– ahora estamos investigadando si el fenómeno
del colapso de las barreras de hielo es recurrente
o no en el tiempo»
Según el equipo investigador, futuras campañas
podrán contribuir a identificar nuevas especies
desconocidas para los investigadores, además
de mejorar el conocimiento sobre ambientes límite
para la vida en los Polos y sobre la relación
entre la circulación oceánica y el cambio
climático.