ABS ha ensayado con éxito y ya incorpora suelo radiante a sus viviendas
 
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Ninguna situación es más confortable que tener la cabeza fría y los pies calientes. ABS –American Building System-, fabricante de viviendas a medida ubicado en Azuqueca de Henares (Guadalajara), ha aplicado este principio del confort a sus viviendas, mediante la instalación de suelo radiante alimentado con energía geotérmica.

Después de casi un año de ensayos y consultas ABS (www.absindustrial.com), ha desarrollado un nuevo sistema de suelo radiante por agua.
Esencialmente, se trata de apoyar la tubería sobre una manta de lana de roca revestida con aluminio que actúa como difusor del calor o del frío. Esta manta descansa sobre un tablero hidrófugo de 20 milímetros de espesor reforzando el hidrofugado y sellando las juntas para hacer una base estanca y aislante. Sobre este conjunto se fija otro tablero OSB que será la base del solado.
La manta se deforma acunando la tubería y el aluminio sustrae el calor y lo transmite a la parte inferior del tablero OSB. Al ser este tablero menos aislante que el hidrófugo, se facilita la transmisión del calor al gres o tarima que irá colocado sobre el mismo.


Todo ello cumple la función de un pequeño suplemento de aislamiento. El aislamiento más importante es el que está debajo: una cámara cerrada de 145 mm. aislada con otra lamina de lana de roca de 90 mm. de espesor.
Al tener dos tableros unidos por unos tacos de transmisión de fuerzas, se consigue un bastidor con un suplemento de solidez; muy útil para quienes fabrican casas que han de ser transportadas. Así, el sandwich de tablero hidrófugo debajo, el taco de unión en medio y el tablero OSB arriba, de menor espesor pero de mayor resistencia a la flexo-tracción, harán que el conjunto de bastidor, chasis y suelo de la casa sea más rígido y aislante.

Temperatura benigna

Para conseguir 29º en la superficie pisable del suelo, es preciso calentar a unos 42º el agua de salida, que será de 2 ó 3 grados menos en el retorno. Siempre se habla de temperaturas bajas; nunca de las de la calefacción convencional, que oscilan entre 80 y 85 grados. Además, sin necesidad de tener aire acondicionado, el mismo circuito sirve para refrescar. En este caso, hablamos de temperaturas en torno a los 15º en la impulsión del agua y de unos 18 a 20 en el retorno. Así, durante todo el año la sensación térmica es muy benigna.
Cada habitación de la casa tiene su propio circuito. Los circuitos se trazan en espiral, esto es, la ida y la vuelta son paralelas, en sentido inverso, en calles de unos 25 cm. Así, toda la estancia tiene una temperatura homogénea.
Por supuesto, antes de cerrar el circuito para instalar el suelo, se prueba el sistema con 20 bares de presión durante 48 horas; igual que se hace con una instalación convencional. Beneficia al suelo radiante que el agua que circula por sus tuberías no excede los 42º, mientras que el agua caliente sanitaria suele sobrepasar los 45.
Cualquier fuga que se pudiese dar es subsanable por debajo del suelo.

Energía geotérmica

El complemento perfecto a este suelo radiante es la aportación de calor y de frío de una bomba de calor, alimentada por un sistema geotérmico.
ABS es la primera empresa que combina suelo radiante sobre casas con estructura de madera y alimentación con energía geotérmica.
La superficie de las parcelas habitualmente no permite serpentines de intercambio geotérmico de gran extensión, enterrados a metro y medio. Por ello, ABS procederá a realizar un pozo de 70 a 100 cien metros de profundidad –según la superficie de la vivienda-, y en torno a 15 cm. de diámetro, donde será enterrada una tubería de polietileno de ida y vuelta. De este circuito primario, la bomba de calor sacará el calor o el frío para transmitirlo al suelo radiante.
El coeficiente de eficiencia de esa bomba de calor es 4,6. Es decir, se paga 1 kw y se obtienen 4,6 de rendimiento: parece increíble. Los primeros ensayos fueron con energía solar térmica. Pero en invierno, que es cuando más falta hace, es cuando menos captación solar obtenemos. Este hecho nos condujo a aprovechar el efecto cueva. Trasladar al interior de la vivienda la temperatura constante bajo tierra.
La tubería es de polietileno reticulado con barrera antidifusión y la bomba de calor es sueca. Suecos y austriacos son los principales proveedores de elementos de captación geotérmica.

Eficacia contrastada

Durante 15 días, ABS ha realizado pruebas sobre un suelo radiante de 6 metros cuadrados, marcando con termómetros introducidos en la tubería y detectores de temperatura en la superficie las prestaciones del sistema: calentando el agua a 42º se obtienen 29º en la superficie del suelo unas dos horas después. Aunque la inercia térmica es casi nula, la baja conductividad global de la vivienda, la ausencia de puentes térmicos y la gran eficiencia energética del sistema aconsejan esta instalación.
Por ello, ABS ha decidido fabricar una casa piloto que incorpora todo el sistema y que será instalada en la provincia de Madrid. “Aspiramos a ofrecer pronto este sistema de serie en todos nuestros modelos –comunican desde la empresa azudense-.”
El problema de la condensación, que se produce cuando se alcanza el punto de rocío al refrescar el suelo en verano, queda resuelto poniendo materiales transpirables por encima de la tubería y aumentando la ventilación de la estancia.

Casas para un futuro mejor

El cliente tipo de casas de madera conoce en general las ventajas de estas viviendas y tiene la mentalidad más abierta que el ciudadano común. Asimismo, es muy receptivo a contar en su casa con instalaciones de captación, generación o aprovechamiento de energías renovables.

Los costes también hablan a favor: en una casa ABS de 160 metros cuadrados de planta, el coste total de captación geotérmica, bomba de calor y suelo radiante, cuesta en torno a los 15.000 euros. El usuario puede prescindir con ello del costoso y más contaminante sistema de calefacción convencional.

Desde que una vivienda se concibe con estructura de madera se empieza a formar una edificación realmente sostenible:


1.- La energía de los materiales de su estructura la han aportado, casi toda, el sol y la lluvia haciendo crecer los árboles.

2.- La energía para su construcción es unas 3 veces menor que la requerida si fuese para la misma vivienda pero de construcción tradicional.

3.- La energía para mantener la temperatura de confort es aproximadamente la mitad, debido a su estructura aislante y a la ausencia de puentes térmicos.

Si a estos ahorros unimos que el sistema de suelo radiante es el que menos energía requiere para alcanzar el confort y que esta energía cuesta cuatro veces menos, creo que sitúa al sistema desarrollado en ABS en el máximo de aprovechamiento de la energía natural a través de las técnicas de intercambio de temperatura por bomba de calor.

  Asociación de Fabricantes y Constructores de Casas de Madera (AFCCM)
 
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