La
cogeneración es un procedimiento técnico,
dirigido a conseguir un importante ahorro en el consumo
de energía de las empresas, consistente en la producción
conjunta de electricidad y energía térmica
útil por parte del propio usuario. El Instituto
de Ahorro y Diversificación de la Energía
(IDAE), sociedad adscrita al Ministerio de Industria y
Energía, ha sido el principal promotor de este
sistema que consigue un rendimiento global energético
superior a la generación eléctrica convencional.
El
Plan de Ahorro y Eficiencia Energética (P.A.E.E.)
publicado en 1991 marcaba los objetivos de la cogeneración
en nuestro país. Para un período que se
extendía desde la fecha de aparición del
documento hasta el año 2000, se esperaba que
la potencia instalada, que generaría 9.519 GWh/año,
fuera de unos 1.263 MW. Este objetivo fue superado ya
en el ecuador del período.
Esta
evolución tan positiva se ve reflejada en los
exitosos proyectos llevados a cabo por el IDAE con diferentes
empresas. Los sectores más receptivos a la nueva
tecnología de generación eléctrica
son el químico, el papelero, el de alimentación,
la cerámica y los servicios.
Ventajas
de la cogeneración
Este
revolucionario sistema de ahorro energético tiene
varias ventajas sobre el sistema tradicional de generación
eléctrica: las tasas de rendimiento son muy elevadas
ya que, por cada KW/h producido, utiliza la mitad del
combustible empleado en una central térmica convencional,
ahorro este que supone también una disminución
en el nivel de contaminación.
Además,
en la mayoría de los casos, el equipo técnico
de cogeneración sustituye los productos derivados
del petróleo por otras materias energéticas
como el gas natural, el carbón o los residuos
combustibles, más económicos y limpios.
El transporte de la energía deja de ser un oneroso
inconveniente gracias a la autonomía de la que
goza el usuario que genera por sus propios medios la
energía eléctrica que requiera en cada
momento.
Los únicos costes que genera este sistema son
los operacionales y de mantenimiento de las instalaciones.
Estas características consiguen una mejora sustancial
en la actividad industrial y permiten incrementar la
productividad de la industria nacional en el ámbito
de la competencia más allá de nuestras
fronteras.
Crear
una planta de cogeneración
Las
plantas industriales candidatas a instalar el sistema
deben cumplir una serie de requisitos técnicos
y jurídicos. La característica principal
es que la demanda de calor y electricidad debe ser simultánea
y continua. Además, la planta debe tener disponibilidad
de combustibles de alta calidad, un calendario laboral
que contemple, como mínimo, 4.500 horas anuales
trabajadas y disponer de un espacio suficiente y una
legalización adecuada para la instalación
del equipo de cogeneración.
El
IDAE ofrece a los empresarios apoyo técnico a
través de estudios individualizados y ayudas
en la realización de proyectos de cogeneración
que se materializan a través de su financiación
y coparticipación en los mismos. El empresario
interesado debe solicitar al Instituto un formulario
que solicita la respuesta a cuestiones sobre el consumo
energético, los tipos de combustibles empleados
y la demanda. A partir de los resultados que se desprendan
de este cuestionarios, el IDAE planteará varias
alternativas que presentará en un informe.
Una vez que el proyecto ha sido aceptado y puesto en
marcha, la sociedad estatal, junto con el empresario,
realizará un estudio de la viabilidad de las
inversiones. La nueva planta que se cree será
propiedad de una sociedad conjunta temporal formada
por el IDAE y el empresario cuya duración se
establecerá en la propuesta de creación.
De esta manera, el Instituto de Ahorro ha participado
en varias docenas de plantas de cogeneración
que funcionan tanto en el sector secundario como en
el de servicios. |