El
biodiésel es un combustible limpio, alternativo
al gasóleo para motores diésel, producido
a partir de recursos autóctonos y renovables,
y con importantes ventajas medioambientales y económicas
sobre los combustibles fósiles derivados del
petróleo.
El biodiésel se produce a partir de diversas
materias primas:
- Aceites vegetales procedentes de cultivos
oleaginosos: girasol, colza, soja y palma
- Aceites vegetales de final de campaña: aceite
de oliva de alta acidez.
- Aceites de fritura usados
- Grasas animales: sebo de diferentes calidades.
La nueva planta de EHN en Caparroso utiliza
únicamente aceites vegetales de primer uso, -no
residuales- procedentes de cultivos oleaginosos –girasol,
colza, soja y palma-, lo que constituye un hito diferenciador
y una garantía de calidad del producto.
VENTAJAS
Medioambientales
El biodiesel reduce las principales emisiones
contaminantes de los motores diesel alimentados con
gasóleo, con lo que representa de positivo para
el medio ambiente y la salud humana. Según los
estudios realizados por EHN durante un año en
vehículos de transporte público y recogida
de residuos sólidos en Pamplona, el uso de biodiésel
reduce las emisiones del gasóleo en las siguientes
proporciones:
- (-99 %) de óxido de azufre
(SO2)
- (-63 %) de hidrocarburos inquemados
(HC)
- (-22 %) en monóxido
de carbono (CO), causante de la contaminación
urbana y origen de enfermedades respiratorias.
- (-52 %) de partículas
en suspensión
Los compuestos anteriores son causantes
de la polución atmosférica urbana y la
lluvia ácida, con importantes afecciones en la
salud humana, particularmente a nivel respiratorio.
Algunos son potencialmente cancerígenos.
También combate el calentamiento
global. El biodiésel emite un 90% menos de CO2
que el gasóleo, con lo que su utilización
reduce sustancialmente la emisión de gases de
efecto invernadero, causantes del calentamiento del
Planeta. El CO2 emitido por el biodiésel es neutro
desde el punto de vista de emisiones, dado que forma
parte del propio ciclo vital de la planta, a diferencia
del generado por combustibles fósiles.
A diferencia de los combustibles fósiles,
cuyas reservas son limitadas, es una energía
renovable. El balance energético del biodiésel
(diferencia entre la energía que produce 1 Kg.
de biodiésel y la energía necesaria para
su producción) es positivo, por lo que no agota
los recursos naturales desde un punto de vista energético.
Aparte es biodegradable, lo que minimiza su afección
ambiental en el caso de escapes. Además, se inflama
a mayor temperatura que el combustible diesel (170 grados
frente a 55 grados). Todo ello simplifica y aporta seguridad
al transporte del biodiesel.
Combate la erosión y la
desertificación, al suponer un uso agrícola
alternativo para tierras abandonadas por los agricultores
por razones de mercado.
Estratégicas
Reduce la dependencia energética
del petróleo (superior al 50% en la UE y al 70%
en España), al utilizar recursos mucho más
extendidos en el planeta, favoreciendo el autoabastecimiento.
Socioeconómicas
Contribuye al desarrollo y a la
creación de empleo en el ámbito local,
y propicia nuevos mercados para el sector agrícola.
(Como ejemplo, la planta de Caparroso exigirá
el cultivo de 33.000 Has. de oleaginosas para producir
aceite).
¿QUÉ VEHÍCULOS
PUEDEN UTILIZAR BIODIÉSEL?
El biodiésel puede ser utilizado
en motores diesel convencionales (automóviles,
camiones, autobuses) y mezclarse en cualquier proporción
con el gasóleo. No precisa para su empleo ninguna
modificación en los motores actuales y aumenta
la vida de los motores, por su mayor poder lubricante.
No supone merma de potencia en los motores diesel convencionales.
¿POR QUÉ VA
A CRECER EL CONSUMO DE BIODIÉSEL?
El sector del transporte es un gran devorador
de energía: consume un 30% de la energía
utilizada en el mundo, cifra que en la Unión
Europea se eleva al 32% y en España al 39%.
Esa demanda energética del transporte
está dirigida prioritariamente a los derivados
del petróleo, un recurso que se agota, concentrado
en países políticamente inestables y causante
del calentamiento global por el efecto invernadero.
Así, el 47% de la demanda mundial
de petróleo nace del transporte y alcanzará
el 54% en 2030, según la Agencia Internacional
de Energía. El peso del transporte en la demanda
total de petróleo es todavía mayor en
la Unión Europea (67%).
Además, el transporte es el sector
más dependiente del petróleo: un 99% de
la energía utilizada por el sector procede de
derivados de dicho combustible fósil.
El uso de combustibles alternativos
al petróleo en el sector de la automoción
es una de las prioridades energéticas que se
ha fijado la comunidad internacional, y muy especialmente
la Unión Europea, con objeto de reducir la dependencia
del petróleo y cumplir los compromisos de reducción
de CO2 derivados del Protocolo de Kioto.
¿QUIÉN CONSUME
ACTUALMENTE BIODIÉSEL?
El uso del biodiésel está
extendido especialmente en Europa, aunque debe experimentar
todavía un fuerte desarrollo si se quieren alcanzar
los objetivos fijados en la directiva comunitaria 2003/30/CE,
relativa al fomento del uso de los biocarburantes en
el transporte, que establece una cuota del 5,75% de
los biocarburantes en el consumo de gasolinas y gasóleos
en 2010.
Actualmente la producción de biocombustibles
en la Unión Europea asciende (según datos
de 2003, últimas estadísticas disponibles)
a 1.743.500 toneladas, el 82% de las cuales (1.434.000
ton.) corresponden a biodiésel. Pese al elevado
incremento registrado en relación con el año
precedente (34,5% en biodiésel), la cuota de
los biocombustibles en el consumo total comunitario
se sitúa todavía en torno al 1%.
Alemania, con 750.000 toneladas
producidas en 2003, y Francia, con 357.000 ton., lideran
el sector, en el primer caso con biodiésel puro
en su gran mayoría y en Francia con mezclas inferiores
al 5%. Les siguen Italia (273.000 toneladas) y, ya a
mayor distancia, Dinamarca (41.000 toneladas) y Austria
(32.000).
EN ESPAÑA
La
producción de biodiésel en España
es todavía reducida, en comparación con
la de otros países de la Unión Europea.
En 2003, alcanzó unas 6.000 toneladas.
Actualmente existen en funcionamiento
o en fase de puesta en marcha cinco plantas de biodiésel:
la de Stocks del Vallés (Montmeló, Barcelona,
6.000 ton/año), Bionet Europa (Reus, Tarragona,
50.000 ton/año), Bionor Transformación
(Berantevilla, Alava, 20.000 ton/año), IDAE-
Universidad de Alcalá, (1.500 ton/año)
y ACCIONA-EHN (Caparroso, Navarra, 35.000 ton./año).
A excepción de la planta de EHN, que emplea aceites
de primera utilización, el resto utilizan como
materia prima aceites residuales.
El Plan de Fomento de las Energías Renovables
(1999) en España prevé alcanzar en 2010
una producción cercana a 100.000 tep de biodiésel
(111.000 toneladas), cifra que será previsiblemente
revisada en la actualización del Plan que ultima
actualmente el Gobierno.
El logro del objetivo de penetración
del 5,75% de biodiésel en 2010, representará
en España un consumo estimado en 1,3 millones
de toneladas, lo que representa multiplicar por diez
las previsiones iniciales del Plan de Fomento.
La planta de biodiésel de EHN en Caparroso (Navarra),
que entró en funcionamiento el pasado mes de
febrero, es capaz de operar con todo tipo de aceites
vegetales lo que convierte a la instalación en
una de las más avanzadas de Europa. A diferencia
de las plantas de biodiésel existentes en España,
la de Caparroso emplea únicamente aceites vegetales
de primera utilización -36.000 toneladas/año-
y el biodiésel producido cumple los 26 parámetros
de calidad exigidos para este tipo de producto por la
norma europea EN 14214, traspuesta a la legislación
española por el RD1700/2003.
EL PROCESO PRODUCTIVO
El proceso de producción del biodiésel
se inicia cuando el aceite vegetal llega a la planta
en camiones-cisterna. Es descargado y dirigido por tuberías
hasta los tanques de almacenamiento, desde donde se
lleva a la nave de refinado o pretratamiento. Allí
se eliminan los ácidos grasos, fosfátidos
y ceras contenidos en el aceite, hasta obtener aceite
refinado.
Éste pasa a la nave de transesterificación,
en la que reacciona con metanol, en presencia de un
catalizador adecuado, para convertirse en metiléster,
con aguas glicerinosas como subproducto del proceso.
El metiléster es lavado para eliminar restos
de metanol, glicerina, catalizador, etc y posteriormente
es secado hasta obtener biodiésel. El
agua glicerinosa se introduce en una columna de destilación
en la que, mediante evaporación, se recupera
el metanol, que es recirculado al principio del proceso,
y se realizan dos etapas adicionales: prelimpieza mediante
evaporación para obtener glicerina al 90% y destilación
y blanqueo de ésta utilizando carbón activo,
lo que permite lograr glicerina de calidad farmacéutica
(99%) . |